La Agencia Tributaria ha informado que durante esta campaña de la Renta enviará 3,55 millones de avisos a los contribuyentes para recordarles que deben declarar correctamente las ventas realizadas en plataformas de segunda mano como Wallapop o Vinted, los alquileres turísticos, los arrendamientos de vivienda habitual, las ganancias o pérdidas por criptomonedas y las rentas obtenidas en el extranjero. La presentación por internet comenzó el 8 de abril y la campaña se prolongará hasta el 30 de junio.
La directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, explicó en la presentación de la campaña que el grueso de estos mensajes busca favorecer la corrección voluntaria antes de una comprobación posterior. Dentro del total, Hacienda remitirá 437.000 avisos vinculados a ventas por internet y alquileres turísticos en plataformas, 867.000 a arrendadores de vivienda habitual, 1.243.000 a contribuyentes con monedas virtuales y 1.012.000 a ciudadanos con rentas declarables en otros países. El volumen total supera el de campañas anteriores y confirma que el cruce de datos fiscales es cada vez más amplio.

En el caso de las plataformas digitales, el control se centra sobre todo en quienes han superado las 30 operaciones anuales o los 2.000 euros cobrados, umbrales a partir de los cuales las plataformas deben informar a Hacienda. Aun así, esto no significa que toda venta tribute automáticamente: solo hay ganancia patrimonial si el contribuyente vende por un importe superior al precio al que compró el artículo. Es decir, vender ropa, muebles o tecnología usada con pérdidas no genera, en principio, tributación en IRPF, aunque sí puede activar el aviso preventivo si la plataforma ha comunicado la actividad.
También habrá un seguimiento reforzado sobre los alquileres de vivienda y los pisos turísticos, ya que la Administración dispone de información procedente tanto de las comunidades autónomas, a través de las fianzas depositadas, como de las plataformas intermediarias. A ello se suman las criptomonedas, donde Hacienda vuelve a elevar el número de comunicaciones para que los contribuyentes incluyan las plusvalías o minusvalías derivadas de la compraventa, y las rentas obtenidas fuera de España, que se controlan gracias al intercambio de información internacional.
Habrá tres escalones de control durante la campaña
La directora del Departamento de Gestión Tributaria, Rosa Prieto, detalló que la Agencia articula estos mensajes en tres fases distintas. La primera llega en el momento en que el contribuyente descarga sus datos fiscales en Renta WEB. Es ahí donde aparecerán esos 3,55 millones de avisos preventivos para recordar que existen determinadas rentas que deberían revisarse antes de confirmar el borrador.
La segunda fase se produce mientras se está elaborando la declaración. En ese punto, el sistema lanzará advertencias si detecta información aparentemente incongruente o elementos que podrían dar lugar a una comprobación posterior. La principal novedad de este año es que, además de señalar posibles olvidos, Hacienda informará al contribuyente de si podría tener derecho a aplicarse alguna deducción autonómica que no haya consignado. La Agencia Tributaria ya ha publicado el manual específico de estas deducciones, que varían según la comunidad autónoma y suelen ser una de las partes más desconocidas del IRPF.
La tercera fase llega después de presentar la declaración y antes de que termine la campaña. En ese momento, Hacienda enviará cartas a aquellos contribuyentes que hayan modificado información relevante incorporada previamente por la propia Agencia en el borrador. El objetivo es ofrecer una última oportunidad para rectificar de forma voluntaria y evitar, en su caso, una comprobación posterior con intereses y posibles sanciones. El año pasado, según explicó Gestión Tributaria, alrededor del 50% de quienes recibieron estas cartas acabaron corrigiendo su declaración.
El mensaje que lanza el fisco este año es doble. Por un lado, la Administración sabe más que nunca sobre alquileres, plataformas y activos digitales. Por otro, quiere trasladar que todavía hay margen para corregir errores antes de que se abra un procedimiento formal. Con más de 25,2 millones de declaraciones previstas en esta campaña, revisar con detalle los datos fiscales, comprobar qué operaciones generan realmente ganancia y no confirmar el borrador a ciegas será, una vez más, la mejor forma de evitar problemas.

