El Gobierno aprobará este martes en el Consejo de Ministros dos reales decretos diferenciados: uno centrado en la revalorización de las pensiones para 2026 y otro que agrupa las medidas del denominado escudo social, según han confirmado fuentes del Ejecutivo. La decisión llega una semana después de que el Congreso rechazara la convalidación de un único decreto que integraba ambas iniciativas y que fue tumbado con los votos en contra de PP, Vox, Junts y UPN.
El primer decreto incluirá la actualización de las pensiones conforme al marco aprobado en la última reforma del sistema, así como la revalorización de otras prestaciones y cotizaciones, algo a lo que el Gobierno se había comprometido sacar adelante a pesar del rechazo del primer Decreto. Entre las medidas previstas figura también la congelación de las cuotas para los trabajadores autónomos, una de las demandas recurrentes del colectivo en un contexto de inflación todavía elevada.
El segundo texto recogerá las principales medidas de protección social que el Ejecutivo había incorporado al anterior decreto ómnibus. Entre ellas se encuentran las ayudas extraordinarias por la dana, la prórroga del bono social, la moratoria de los desahucios y la prohibición de cortar los suministros básicos de energía y agua a los hogares en situación de vulnerabilidad.
Este decreto del escudo social incorporará previsiblemente el acuerdo alcanzado entre el PNV y el Gobierno para extender algunas de estas medidas a los pequeños propietarios con una sola vivienda en alquiler, un punto que fue clave en el rechazo parlamentario del texto anterior. Los nacionalistas vascos han defendido que la nueva redacción evitará que estos propietarios “se conviertan en nuevos ciudadanos vulnerables” al tener que asumir en solitario el impago del alquiler.
La división del decreto responde directamente al revés sufrido por el Ejecutivo el pasado 27 de enero, cuando la Cámara Baja rechazó convalidar el texto único que combinaba la subida de las pensiones con la prórroga del escudo social. Los grupos que votaron en contra criticaron entonces que la norma mezclara materias heterogéneas y que no ofreciera una respuesta suficiente a la situación de los pequeños arrendadores.
Con esta estrategia, el Gobierno busca garantizar la aprobación de la subida de las pensiones, la cual considera de alto impacto social y político, y también salvar una parte sustancial del escudo social mediante una tramitación separada que facilite los apoyos parlamentarios necesarios en un Congreso fragmentado.
Vox no aclara si apoyará la subida de las pensiones
La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha evitado adelantar si su grupo respaldará el decreto específico de revalorización de las pensiones para 2026, pese a que el Gobierno haya optado finalmente por separar esta medida del resto del escudo social. “No nos fiamos nada en absoluto del Gobierno”, ha afirmado la dirigente en una rueda de prensa en la Cámara Baja, en la que ha insistido en que su formación esperará a conocer el contenido definitivo del texto antes de fijar posición.
Millán ha subrayado que Vox no contribuirá “a que permanezcan ni un minuto más en el poder” y ha acusado al Ejecutivo de haber utilizado a los pensionistas como “rehenes políticos” al incluir la subida de las pensiones en un decreto ómnibus junto a medidas como la moratoria de los desahucios o la prohibición de cortar suministros básicos. A su juicio, esa estrategia suponía “reírse de los pensionistas” y buscar deliberadamente el enfrentamiento parlamentario.
En relación con el segundo decreto, el que recoge las medidas del escudo social, la portavoz no ha aclarado cuál será el sentido del voto de Vox, aunque ha recordado que uno de los motivos del rechazo al texto anterior fue precisamente la prórroga de la moratoria antidesahucios. Millán también ha cargado contra la política de alianzas del Gobierno, al que ha acusado de pactar “una cosa con Bildu y la contraria con el PNV”, en una dinámica en la que, según sus palabras, “uno agitaba el árbol y el otro recogía las nueces”.

