El Gobierno ultima un paquete de medidas económicas para hacer frente a las consecuencias del conflicto en Irán y confía en que tenga el mayor respaldo posible. El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, aseguró este miércoles que el Ejecutivo trabaja en un plan “de consenso” que se está negociando con los grupos parlamentarios, los agentes sociales y los sectores económicos más expuestos a la crisis internacional.
El objetivo es crear un conjunto de iniciativas “al gusto de todos” que permita alcanzar la “unanimidad” parlamentaria, según las declaraciones que ha dejado el ministro en una entrevista en TVE. El Gobierno mantiene conversaciones “activas” con distintos actores económicos y en los próximos días se reunirá con representantes del sector servicios, la distribución, el transporte, el sector agrario y la gran industria para recabar propuestas ante el nuevo escenario geopolítico.
Estas reuniones se enmarcan en una estrategia más amplia de diálogo institucional. Cuerpo participará también en un encuentro de alto nivel con los agentes sociales junto a la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero; la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y la ministra de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz.
Protección de rentas y apoyo a los sectores más expuestos
El Ejecutivo no ha concretado todavía el contenido del paquete, aunque el titular de Economía subrayó que “no se descarta ninguna medida”. La prioridad, señaló, será proteger las rentas de trabajadores, familias y empresas, así como garantizar la estabilidad de sectores especialmente sensibles a las tensiones internacionales, como el transporte, el campo, la pesca o la industria.
El Gobierno toma como referencia la experiencia de la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania, cuando se desplegó un amplio abanico de medidas que incluyeron rebajas fiscales sobre la energía, ayudas directas a colectivos vulnerables y mecanismos de apoyo a empresas. En esta ocasión, el Ejecutivo pretende ajustar la respuesta a la evolución del conflicto y al impacto real sobre la economía española.
Apuesta por la electrificación y las renovables
Más allá de las medidas de emergencia, el plan también incorporará una dimensión estructural. Cuerpo defendió que la crisis puede servir para acelerar la electrificación de la economía y reforzar el peso de las energías renovables, una estrategia que el Gobierno considera clave para reducir la dependencia energética y mejorar la resiliencia económica ante futuras tensiones internacionales.
El ministro trató además de lanzar un mensaje de calma respecto a la evolución de los precios. Según explicó, la inflación en España se sitúa actualmente en torno al 2,3%, una cifra todavía muy alejada del casi 10% registrado durante la crisis inflacionista desencadenada por la invasión rusa de Ucrania.
A la espera de conocer el alcance definitivo del paquete, el Ejecutivo confía en que el diálogo con los partidos y los sectores económicos permita articular una respuesta rápida y ampliamente respaldada frente a las posibles consecuencias económicas del nuevo foco de tensión en Oriente Próximo.

