Si tienes un coche de marcas como Peugeot, Citroën, Opel, Fiat, Jeep, DS, Alfa Romeo o Lancia, esto te interesa. El sistema europeo de alertas de seguridad ha activado un aviso que afecta a miles de vehículos del grupo Stellantis en España por un posible riesgo de incendio derivado de un defecto de diseño en sus motores.
El problema afecta sobre todo a los modelos que llevan un motor gasolina turbo de 1,2 litros en versión microhíbrida, fabricados entre 2023 y enero de 2026, según ha publicado la OCU. Aunque los casos registrados son limitados, solo han ocurrido unas decenas de incendios a nivel mundial por ahora, el volumen de coches implicados, que podría superar los 40.000 en España, ha llevado al fabricante a iniciar una campaña de revisión.
Se trata de un procedimiento habitual en la industria del automóvil, conocido como “recall”, mediante el cual las marcas corrigen fallos detectados para evitar riesgos mayores en los usuarios.
Cuál es el fallo y por qué puede provocar incendios
El origen del problema está en un defecto de diseño. En concreto, la distancia entre el tubo del filtro de partículas y el alternador es inferior a 10 milímetros, lo que en determinadas condiciones puede generar un riesgo.
Cuando hay humedad, esa proximidad puede provocar un arco eléctrico, generando un sobrecalentamiento que, en el peor de los casos, podría acabar en incendio. Aunque la incidencia es reducida, las autoridades europeas y organizaciones como la OCU han alertado de la necesidad de revisar estos vehículos por seguridad.
Desde Stellantis han reconocido el fallo y han detallado la solución técnica: sustituir un componente del sistema eléctrico (la protección del generador de arranque de 48V) por otro con mayor aislamiento y comprobar la distancia entre piezas para evitar el contacto.
Llevar el coche a revisar por este llamamiento no supondrá más de 30 minutos, según aseguran en motor.es, y el análisis del vehículo es completamente gratuito para los propietarios.
Cuáles son los modelos de coche afectados
La lista de coches afectados por este problema incluye algunos de los modelos más vendidos en España en los últimos años, todos ellos con motor gasolina microhíbrido de 1,2 litros. Las fechas de fabricación varían según el modelo, pero en general abarcan desde marzo de 2023 hasta principios de 2026.
En la lista de vehículos afectados publicada por la OCU se encuentran:
- Alfa Romeo Junior fabricado entre el 27 de noviembre del 23 y el 18 de diciembre de 2025.
- Citroën C3 y Citroen C3 Aircross fabricados entre el 22 de noviembre de 2024 al 22 de diciembre de 2025.
- Citroën C4 y C4 X fabricados entre octubre de 2023 y 12 de enero de 2026.
- DS y DS 3 producidos entre el 1 de febrero de 2024 y el 13 de enero de 2026.
- Fiat Grande Panda fabricados entre el 25 de febrero de 2025 y el 23 de enero de 2026.
- Fiat 600 fabricados entre el 28 de julio de 2023 y el 19 de diciembre de 2025.
- Jeep Avenger fabricados entre el 9 de marzo de 2023 y el 18 de diciembre de 2025.
- Lancia Ypsilon producidos entre el 18 de marzo de 2024 y el 13 de enero de 2026.
- Opel Corsa fabricados entre el 1 de junio de 2023 y el 13 de enero de 2026.
- Opel Frontera fabricados entre el 30 de julio de 2024 y el 22 de diciembre 2025.
- Opel Mokka fabricados del 5 de febrero de 2024 y 13 de enero de 2026.
- Peugeot 208 del 5 de enero de 2024 al 10 de enero de 2026.
- Peugeot 2008 fabricados entre el 7 de junio del 2023 al 21 de enero de 2026.
Qué deben hacer los propietarios de coches afectados
Los propietarios de estos vehículos serán contactados directamente por el fabricante para acudir a un concesionario oficial. Además, la Dirección General de Tráfico (DGT) también puede notificar el aviso a través de la aplicación miDGT.
En cualquier caso, si tienes uno de estos modelos y no has recibido ninguna comunicación, lo más recomendable es contactar directamente con el concesionario o con el servicio de atención al cliente de la marca.
La revisión no tiene coste y es clave para evitar posibles riesgos.
Una práctica habitual en el sector
Aunque pueda generar preocupación, este tipo de llamadas a revisión forman parte del funcionamiento normal de la industria automovilística. Todos los fabricantes, desde los más generalistas hasta los premium, realizan campañas similares cuando detectan fallos.
Lo importante, en estos casos, no es tanto la existencia del problema como la rapidez y transparencia en la respuesta. En este caso, Stellantis ha reconocido el defecto, ha definido una solución técnica clara y ha activado un proceso ágil para solucionarlo sin coste para el cliente.
Aun así, desde organizaciones como la OCU recuerdan que estos fallos ponen de relieve la importancia de reforzar los controles de calidad para evitar que problemas de este tipo lleguen al mercado.

