El Gobierno ha aprobado la prohibición de cortar los suministros esenciales de luz y gas a los hogares de familias vulnerables. Esta medida, que se prorroga durante todo 2026, forma parte del nuevo paquete anticrisis para hacer frente al impacto en los precios de la energía derivados del conflicto en Oriente Medio, y queda recogida en este Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, publicado en este Boletín Oficial del Estado (BOE).
Esta disposición está amparada bajo el escudo social energético y se aplicará de forma automática a los beneficiarios del bono social y a los consumidores vulnerables, sin necesidad de realizar ningún trámite adicional para acceder a esta protección.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció esta decisión ayer tras el Consejo de Ministros extraordinario con el objetivo de evitar situaciones de exclusión y garantizar el acceso a servicios básicos en un contexto de subida de precios.
En concreto, la norma se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2026 para garantizar el suministro de energía y agua a los hogares considerados vulnerables, vulnerables severos o en riesgo de exclusión social.
Beneficiarios de la prórroga de la prohibición de cortes de luz y gas 2026
El nuevo real decreto-ley establece que las compañías suministradoras no podrán interrumpir el suministro energético a los consumidores que cumplan los requisitos de vulnerabilidad recogidos en la normativa vigente. Esto afecta a:
- Beneficiarios del bono social eléctrico.
- Consumidores vulnerables severos.
- Hogares en riesgo de exclusión social.
La protección se aplicará automáticamente a estos colectivos, siempre que estén correctamente reconocidos dentro del sistema. De esta forma, se garantiza que ningún hogar vulnerable se quede sin acceso a la energía por motivos económicos durante 2026.
Refuerzo del bono social eléctrico y térmico
Además de la prohibición de cortes, el BOE incluye otras medidas complementarias para aliviar la factura energética. Entre ellas destaca la prórroga durante todo 2026 de los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico, vigentes desde la crisis energética iniciada con la guerra de Ucrania. Eso sí, estas ayudas se aplicarán de forma progresiva y decreciente, con el objetivo de volver gradualmente al sistema habitual.
También se refuerza el bono social térmico a los beneficiarios del bono social eléctrico de forma automática, aumentado su cuantía mínima por beneficiario para cubrir los gastos de calefacción, agua caliente y cocina. Esta ayuda se abona en un único pago anual a través de las comunidades autónomas.
El Gobierno justifica estas medidas por el impacto directo que la crisis internacional está teniendo en los precios de la energía, lo que afecta especialmente a los hogares con menos recursos. Este nuevo paquete forma parte de un plan más amplio que incluye ayudas directas a sectores económicos, rebajas fiscales temporales en la energía y medidas para impulsar la transición energética, que tendrán que ser convalidadas en el Congreso de los Diputados el próximo jueves.

