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Carlos Fradejas, albañil español en Australia: "Los sábados se cobran a 56 la hora, de lunes a viernes cobramos 33, más 20 dólares por el desplazamiento"

Un joven español cuenta cómo es la realidad de la construcción en Australia.

Carlos Fradejas trabajando en una obra
Carlos Fradejas, albañil español en Australia |TikTok (@carlosfradejas_)
Antonio Montoya
Fecha de actualización:
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Australia se ha convertido en uno de los destinos más populares para jóvenes españoles que buscan mejorar sus condiciones laborales. Casos como el de Miguel, que trabaja en las minas de Australia por un sueldo casi impensable en España, son cada vez más comunes. Otro ejemplo es el de Carlos Fradejas, un albañil y creador de contenido en TikTok, que muestra en sus vídeos cómo es trabajar en la construcción en este país. Él lo tiene claro, este trabajo no siempre es fácil aunque sea en Australia, sino que “depende”, de la empresa que te contrate, del trabajo que te toque ese día y de otros condicionantes.

Carlos asegura que ha pasado por más de 15 obras distintas y que su experiencia ha sido muy desigual. En la mayoría, explica, los encargados entienden que vienes de fuera y ajustan el trabajo para que la carga sea “bastante llevadera”. Sin embargo, también hay otra cara de la moneda. “Hay obras que ni miran por ti”, reconoce, donde pueden ponerte a cavar un hoyo durante ocho horas seguidas, sin apenas descanso.

Las condiciones básicas tampoco están garantizadas en todos los casos. Mientras que muchas obras cuentan con agua potable y zonas habilitadas para comer, en otras la realidad es bien distinta. “Hay obras que no tienen ni lunch y te tienes que sentar a pleno sol”, relata. También influye el tipo de proyecto: no es lo mismo trabajar en una zona ya urbanizada que en un terreno sin construir, expuesto al sol durante toda la jornada.

Cobra 31 euros la hora los sábados

Uno de los grandes atractivos de la construcción en Australia es el salario. Carlos detalla que, “de lunes a viernes, cobramos 33” dólares la hora, a lo que se suman “20 dólares por el desplazamiento”Los sábados, la cifra se dispara: “Se cobran a 56 la hora”, afirma. Esto serían 31 euros la hora aproximadamente. Unas cantidades muy superiores a las habituales en España para el mismo oficio.

Eso sí, ese nivel salarial viene acompañado de exigencias. Las empresas buscan compromiso y continuidad. “Quieren que vengas de lunes a viernes, incluso los sábados”, explica. En su caso, esta es precisamente la razón por la que no puede asentarse en una sola obra. Carlos asiste a una academia los lunes y martes, lo que le obliga a cambiar constantemente de empresa. “El miércoles empiezo en una diferente porque no me puedo comprometer con ninguna”, reconoce.

En Australia, añade, hay “un millón de empresas de construcción diferentes”, y encontrar una en la que encajes depende tanto de tu rendimiento como de la relación con el encargado. “Probar a ver si cuajas, si le caes en gracia y quiere seguir contando contigo”, resume. Es por eso que hay muchos albañiles y albañilas españoles trabajando en Australia.

La realidad detrás del sueño australiano

Más allá del dinero, Carlos también lanza un mensaje realista sobre las expectativas. No todas las empresas cuidan al trabajador ni todas las obras ofrecen buenas condiciones. Su testimonio desmonta la idea de que trabajar en la construcción en Australia es siempre fácil o cómodo. “Es duro”, insiste, aunque matiza que, comparado con otros países, el esfuerzo puede verse recompensado económicamente.

Con la vista puesta en el final de su estancia, Carlos se despide con optimismo. “Nos queda solo un mes para viajar”, comenta, prometiendo seguir compartiendo su experiencia. Su relato, sincero y sin filtros, pone sobre la mesa una realidad que muchos desconocen: en la construcción australiana se puede ganar bien, pero no es un camino sencillo ni automático.

Un testimonio que vuelve a evidenciar una idea cada vez más repetida entre quienes emigran: las oportunidades existen, pero la dureza del oficio y las condiciones dependen, más que nunca, de dónde y con quién trabajes.