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Paco, tractorista, sobre su sueldo en el campo: "Unos 7 euros la hora más o menos, el salario mínimo; antiguamente se ganaba mucho más que ahora"

Este trabajador explica cómo es trabajar con un tractor y dice que cuando empezó ganaba más que ahora.

Paco en su tractor
Paco en su tractor |YouTube ‘@Archieted0’
Antonio Montoya
Fecha de actualización:
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El campo sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la economía española, pero cada vez resulta más difícil encontrar relevo generacional, de ahí que cada vez sea más habitual ver a migrantes trabajando en la agricultura. La dureza del trabajo, la incertidumbre de las cosechas y, sobre todo, los bajos salarios están detrás de este problema. Así lo refleja Paco, agricultor y tractorista con toda una vida dedicada a la tierra, en una entrevista en el canal de YouTube de ‘@Archieted0’, donde muestra desde dentro cómo es una jornada real en el campo.

Con décadas de experiencia a sus espaldas, Paco cuenta lo que gana un tractorista dedicado a la agricultura: “unos 7 euros la hora más o menos cobraría por ahí... andá la cosa”. Una cifra que, según reconoce el propio trabajador, está lejos de compensar el esfuerzo físico que exige el oficio.

Una vida por y para el campo

Paco no es nuevo en esto. “Toda la vida”, responde cuando le preguntan por su experiencia en la agricultura. Lleva trabajando desde joven y conoce cada detalle de un oficio que ha cambiado con el paso de los años, especialmente con la incorporación de maquinaria.

Hoy, una de las herramientas clave es el tractor, una máquina imprescindible para optimizar el trabajo. Su función, explica de forma directa, es “cultivar la tierra”. Sin embargo, detrás de esa simplicidad hay un trabajo técnico y exigente. El tractor que utiliza, por ejemplo, alcanza “16.000 revoluciones por minuto” en su sistema de trabajo, capaz de remover la tierra y eliminar las malas hierbas.

Además, no es una herramienta precisamente barata. “50.000 pavos”, dice que cuesta un tractor como el suyo, una inversión que no todo el mundo se puede permitir y que da muestras del nivel de mecanización que requiere la agricultura actual.

Un trabajo duro que ya no se paga como antes

Más allá de la tecnología, la realidad económica del sector es clara. Paco lo deja claro al comparar el pasado con el presente: “Antiguamente se ganaba mucho más que ahora. Yo cuando inicié ganaba más que ahora”.

Esta pérdida de poder adquisitivo es una de las principales preocupaciones del sector. El trabajo sigue siendo duro, con jornadas largas, exposición al calor y tareas físicas constantes, pero los ingresos no han evolucionado al mismo ritmo.

Durante la jornada que muestra el vídeo, el creador de contenido experimenta en primera persona esa dureza: horas arrancando hierbas a mano, recolectando productos o seleccionando tomates bajo altas temperaturas. Un esfuerzo que ayuda a entender mejor por qué el salario resulta insuficiente para muchos trabajadores.

paco junto al tractor
Paco junto al tractor | Youtube (Archieted)

La agricultura, entre la vocación y la falta de relevo

El testimonio de Paco se enmarca en un contexto más amplio que también explica el propietario de la finca, Pascual, quien advierte de los riesgos económicos del sector. Las pérdidas por fenómenos climáticos o la presión de los precios pueden ser enormes, llegando a “300, 400...” mil euros en algunos casos.

A esto se suma la falta de atractivo para los jóvenes. Aunque el campo sigue siendo esencial, las condiciones actuales dificultan que nuevas generaciones se interesen por este tipo de trabajos.

Paco representa precisamente esa generación que ha vivido el campo desde dentro, adaptándose a los cambios pero viendo cómo las condiciones empeoran. Su mensaje es claro: el trabajo sigue siendo necesario, pero cada vez cuesta más que salga rentable.

En un momento en el que se habla de sostenibilidad, producto local y apoyo al agricultor, su testimonio pone cifras y realidad a un sector que, pese a su importancia, sigue luchando por ser reconocido y valorado como merece.