Los conflictos entre vecinos no siempre surgen por ruidos o disputas por los límites de una propiedad. En ocasiones, el origen del malestar está en el estado de una vivienda que, lejos de mantenerse en condiciones adecuadas, termina afectando a todo el entorno. Y es lo que les ocurre a los vecinos de un pueblo británico, que han denunciado que llevan meses soportando la acumulación de basura en la casa de uno de los propietarios.
Según explican desde el medio The Sun, el propietario fue llenando la parte delantera de la vivienda con bolsas de basura, colchones, muebles viejos y otros enseres, además de una caravana estacionada en la parcela. El desorden no se limita a la entrada principal, sino que también ocupa el estrecho pasillo lateral junto a la casa, donde los residuos se apilan sin aparente control.
Te puede interesar
Jorge Ginés, promotor inmobiliario: "No tener la potencia eléctrica suficiente hace que se puedan retrasar hasta 60.000 viviendas"
Un casero pierde el derecho a cobrar 20 euros de comunidad al inquilino por no detallar el importe en el contrato: la justicia exige que se fije el importe anual por escrito
Una pareja de la zona asegura que ha intentado buscar soluciones a través del ayuntamiento y que recibió la promesa de que la situación quedaría resuelta antes del verano de 2025, pero meses más tarde todo seguía igual. “Nada ha cambiado. Todo sigue igual: basura amontonada en la entrada a un lado de la casa y amontonada en el estrecho sendero junto a la casa al otro lado”, explicaban.
La basura acumulada afecta a la calidad de vida de los vecinos
El impacto, dicen, no es solo estético. “Está afectando negativamente nuestra calidad de vida y siempre está en nuestras mentes”, añaden. La preocupación se ha convertido en algo constante para los vecinos, que aseguraron no solo sentirse incómodos, sino en algunos momentos inseguros ante la acumulación de residuos tan cerca de sus hogares.
Entre los objetos almacenados habría muebles tapizados y antiguas bombonas de gas, lo que también infunde temor a un posible incendio. La combinación de materiales inflamables y la falta de mantenimiento preocupa especialmente en una calle residencial donde viven familias. “¿Por qué nadie se hace responsable de este desastre?”, añadieron, frustrados.
Además del posible riesgo para la seguridad, los vecinos temen que la situación afecte al valor de sus propiedades. “Si alguno de nosotros quisiera vender nuestras propiedades, nadie las compraría porque nadie quiere vivir cerca de un vertedero”, lamentaron. Lo que describen como una calle pintoresca y tranquila se ha visto, según ellos, deteriorada por una imagen que consideran impropia de un entorno residencial.
El Ayuntamiento intenta encontrar al propietario sin éxito
Desde el ayuntamiento han reconocido el problema. Un portavoz ha indicado que son “conscientes de los residuos que actualmente se almacenan en terrenos privados y de la angustia que esto está causando a los habitantes de la comunidad”. Según detallaron, se intentó contactar con el propietario y se ordenó la retirada de los desechos, además de emitir avisos formales de cumplimiento.
Tras el incumplimiento de esos requerimientos, el consistorio aseguró que estaba gestionando los trámites para poder intervenir directamente y retirar los residuos, con la intención de recuperar posteriormente los costes del propietario responsable.
La vivienda, actualmente, se encuentra vacía y en pleno proceso sucesorio, según señaló un antiguo residente. Mientras esa situación se resuelve, los vecinos continúan conviviendo con la acumulación de basura que consideran inaceptable y reclaman una solución definitiva que devuelva la normalidad a su calle.