Mantener una buena relación con los vecinos no siempre es fácil, especialmente cuando entran en juego derechos de paso y servidumbres. Estos suelen generar conflictos que en muchos casos acaban en los tribunales, como en el caso de esta pareja francesa, en la que la mujer tiene movilidad reducida tras la extirpación de un tumor cerebral, y se vio obligada a subir 99 escalones para poder acceder a su propia vivienda después de que sus vecinos les bloquearan el acceso en coche.
La historia se remonta a 2005, cuando los propietarios adquirieron la vivienda. Según informan en Figaro Inmobiler, para acceder a la casa tenían que usar el camino de entrada de la parcela colindante, algo que ya había sido objeto de disputa en el pasado. De hecho, en 1976 los vecinos intentaron bloquear ese paso, aunque un juicio posterior permitió que el camino se utilizara “de forma pacífica, pública y continua”.
Durante años, la convivencia no presentó problemas. Sin embargo, en 2011 la situación cambió por completo. Los vecinos instalaron una puerta eléctrica con teclado en sustitución de la anterior. Al no facilitarles el código, la pareja perdió el acceso en coche a su vivienda. A partir de ese momento, solo podían entrar a su casa a través de una escalera con 99 escalones.
Una escalera imposible para una persona con movilidad reducida
La situación se agravó después de que la extirpación de un tumor cerebral provocase a la mujer una discapacidad que redujo su movilidad. Este hecho hizo que subir por la escalera de acceso a la casa “extremadamente empinada” fuera prácticamente imposible.
Ante esta situación, decidieron llevar el caso a los tribunales. Aunque en un primer momento, la justicia no les dio la razón. El Tribunal de Apelación consideró que la vivienda no estaba aislada, ya que la escalera permitía el acceso a la vía pública. Además, los jueces señalaron que la propiedad no disponía de garaje ni plazas de aparcamiento, por lo que no era imprescindible el acceso en coche.
El Tribunal de Casación corrigió este criterio en 2016, recordando que cuando el acceso a una vivienda es insuficiente, el propietario tiene derecho a exigir un paso que garantice un uso normal de la propiedad. En este sentido, subrayó que dificultar el acceso, por ejemplo, mediante terrenos inclinados o imposibles de transitar en vehículo, no cumple con ese requisito.
Un fallo final inesperado que deja sin solución a los propietarios
Pese a este respaldo inicial, y a que el Tribunal de Apelación reconoció que el acceso por la escalera era insuficiente, rechazó la demanda por un motivo técnico.
Según el Código Civil francés, el derecho de paso debe establecerse por el lugar más corto hacia la vía pública. Sin embargo, la pareja no logró demostrar que el acceso a través de la propiedad de su vecino fuera el más adecuado, ya que no incluyó a otros posibles propietarios afectados en el procedimiento judicial.
Este detalle resultó determinante. Al no poder pronunciarse sin escuchar a todas las partes implicadas, el tribunal declaró inadmisible la solicitud. La decisión fue confirmada en 2019 por el Tribunal de Casación, permitiendo a los vecinos mantener la puerta eléctrica y, en la práctica, obligando a la pareja a seguir utilizando la escalera.