Las disputas vecinales por árboles y setos altos son más frecuentes de lo que parece. Árboles y plantas que invaden el jardín contiguo, que tapan las vistas o que genera sombran constante o afecta al uso normal del jardín. En estos casos los afectados no pueden tomar la justicia por su mano y en muchas ocasiones se recurre a los Ayuntamientos para intentar encontrar una solución, pero en algunos casos, como el de este vecino británico, el coste del procedimiento puede convertirse en un obstáculo mayor que el propio problema.
Según la información publicada en The Sun, el hombre explica que el seto de coníferas de su vecino, que alcanza los cinco metros de altura, bloquea la entrada de luz solar de su jardín, especialmente en invierno. Aunque en un primer momento intentó resolver la situación de forma amistosa con él, no obtuvo respuesta. “No espero que lo corte a 2 metros, solo para poder disfrutar un poco del sol”, afirma. Su propuesta era sencilla la forma del seto para reducir el ángulo y permitir que entrara más luz.
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Ante la negativa del vecino, decidió presentar una queja formal al ayuntamiento, amparándose en la Ley de Conducta Antisocial de 2003, que permite impugnar los “setos altos” cuando superan los dos metros y afectan de forma significativa al disfrute de una propiedad. Sin embargo, la administración le comunicó que debía abonar 3.800 libras (4.400 euros) solo para que su reclamación fuera tramitada.
El ayuntamiento no tiene en cuenta la queja si no se paga la tarifa
“Ni siquiera leerán el formulario si no pagas la tarifa desorbitada. Han puesto precio a cualquiera que se queje de una cobertura”, denuncia el afectado. Para este vecino, que dejó su trabajo como docente tras 25 años para cuidar a su hija con discapacidad, el importe es inasumible. “Me han quitado prácticamente el derecho a pedir ayuda y me parece totalmente injusto”, sostiene.
Según explica, el seto no solo supera ampliamente la altura permitida como referencia e, sino que además se inclina en un ángulo de unos 45 grados durante metro y medio, aumentando el efecto de sombra sobre su parcela. “Si simplemente lo hicieran cuadrado o lo inclinaran para que pareciera recto, significaría que podría tener luz en mi jardín y ella aún tendría su seto”, argumenta.
El Ayuntamiento defiende que la tarifa responde a un modelo de recuperación total de costes. En un comunicado, señala que el importe incluye el tiempo de los técnicos y posibles evaluaciones especializadas, cuyos costes pueden oscilar entre 2.300 y 3.500 euros.
Mientras tanto, el jardín de este propietario permanece “en sombra” gran parte del año y que cada invierno la situación empeora. “Cada año es peor. El jardín queda en sombra y todo crece lentamente”, lamenta.