La vida ejemplar de Anna, la mujer de 101 años que lleva como camarera desde 1958: "Sigo trabajando, no sé cuánto duraré, pero somos una familia"

A pesar de su edad, sigue cumpliendo jornadas extensas y atribuye su vitalidad al trabajo constante y al contacto con la comunidad.

La vida ejemplar de Anna, la mujer de 101 años que lleva como camarera desde 1958: "Sigo trabajando, no sé cuánto duraré, pero somos una familia" |'Informativos Telecinco'.
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Algunos se levantan a las seis y media de la mañana pensando en que queda un día menos para llegar al fin de semana y otros directamente pensando en la jubilación, que hoy, en pleno 2026, parece alejarse cada vez más en el calendario.

Pero mientras media España hace números con la Seguridad Social para ver si puede retirarse a los 65 años o debe esperar a los casi 67 años, en un rincón a orillas del lago Maggiore, en Italia, una mujer de 101 años da una lección que rompe con todos los esquemas: se trata de Anna Possi

Mientras que el 5% de los nuevos jubilados en España elige la jubilación activa como una forma de aumentar sus ingresos, Anna sigue trabajando por un impulso vital. Desde detrás de su cafetera ha sido testigo del paso de generaciones de clientes, ha vivido las crisis económicas, la llegada de nuevas tecnologías y hasta ha sido testigo de cambios sociales y políticos como la lucha por los derechos de las mujeres y el trabajo.

El bar Centrale: 68 años detrás del mostrador

En España, la realidad de las pensiones ha cambiado drásticamente. Jubilarse no es tan sencillo como cumplir años. Según los datos oficiales, si quieres cobrar el 100% de tu pensión, debes haber cotizado al menos 38 años y 3 meses. Si no llegas a esa cifra, la ley es implacable: tu edad de retiro se postergará hasta los 66 años y 10 meses. 

El sistema busca la sostenibilidad, pero las cifras son duras. La pensión media de la jubilación ronda los 20.200 euros anuales, y muchos optan por la jubilación demorada buscando ese “cheque” de hasta 13.000 euros por año extra trabajado. Sin embargo, el caso de Anna Possi nos saca de estos datos para devolvernos a la pasión por el oficio. 

La rutina de Anna es un reloj suizo. Se levanta a las 06:30 de la mañana y media hora después el bar Centrale ya huele a café recién hecho. Se trata de una historia que comenzó tras la Segunda Guerra Mundial. “En cuanto acabé de estudiar, me fui a trabajar con mis tíos”, recuerda la mujer sobre sus inicios en Génova ante las cámaras de Telecinco. 

Desde entonces, no ha soltado la bandeja, ni siquiera cuando en 1974 perdió a su marido, momento en el que decidió mantener el negocio a flote sola para sacar adelante a sus dos hijos. 

Hoy, Anna es una ‘Nonna’ moderna que sigue la bolsa en su ordenador y lee el periódico cada mañana. Sin embargo, su verdadero éxito es el don de gentes. Su local es el punto de encuentro donde turistas y vecinos llegan para conocer a la ‘Comendadora de la República’, título otorgado por el gobierno de Giorgia Meloni.

El secreto de Anna Possi

Pero, ¿cuál es el secreto para llegar a los 101 años con esa energía? Lo cierto es que esta mujer apuesta por la constancia, el buen humor y una curiosa costumbre: una limonada con gas cada noche. Pero, por encima de todo, se encuentra su conexión con la gente. Aunque es consciente del paso del tiempo, no pierde la sonrisa al decir que “no sé cuánto duraré, pero tengo 101 años”.

El próximo 16 de noviembre, Anna soplará 102 velas y, si la buscan, se encontrará detrás de la barra. Para ella, jubilarse es una palabra que no existe: “Esto es como una familia. No me parece un par, sino un lugar de encuentro”, explica.

Su entrega es tal, que confiesa no haber tenido jamás un día libre. Y es que, para sus vecinos, ella es mucho más que una camarera: “No es un bar, sino muchas cosas: oficina de turismo, centro de información o el sitio para pedir una receta”.

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