En el ámbito laboral, hay un fenómeno que se está viviendo cada vez más: el despido silencioso. Una estrategia que ejecutan muchas empresas para poder prescindir de los trabajadores sin ningún coste. ¿Cómo? No les despiden, sino que mediante una serie de acciones intentan desgastar al trabajador hasta que sea él o ella quien renuncie.
Estas acciones, a menudo, puedes ser técnicas sutiles pero que van haciendo mella. Aunque hay otros casos en los que son muy evidentes y se ve la intención clara de hacer que el trabajador se sienta incómodo en la empresa. María del Mar, una joven, expuso su experiencia, confesando que es algo que experimentó en su propia piel.
“Se habla muy poco de esto, pero ¿qué pasa cuando no te echan, te aíslan? ¿Te dan mucha carga de trabajo o al revés muy poca? ¿Te sacan de las reuniones o no te hacen partícipe y esperan a que petes? A mí me pasó de repente”, expone a través de su cuenta de TikTok (@mdelmar97).
“Ya no me incluían en las reuniones, me enteraba de todo por terceros y cuando preguntaba, silencio. Como si ya no contara”
En su caso, cuenta alguna de esas acciones que fue utilizando su empresa día a día para ir desgastándola: “ya no me incluían en las reuniones, me enteraba de todo por terceros y cuando preguntaba, silencio. Como si ya no contara”. Una situación que ella misma clasifica claramente como despido silencioso, señalando que “a mucha gente le pasan cosas similares”.
“Te apagan poco a poco para que te vayas tú y así no tener que despedirte ni pagarte indemnización”, añade, incidiendo en que es una táctica que ha detectado que le ha ocurrido a amigas y otras personas conocidas. Sobre esto, advierte de que es algo que puede ocurrir tanto en startups como en grandes corporaciones o en pequeñas. “Y siempre siguen el mismo patrón. No quieren echarte, pero hacen cualquier cosa para que tú revientes”, remata.
Ahora, ¿por qué se beneficia la empresa del despido silencioso? Si logran que sea el trabajador el que se vaya, se trataría de una extinción voluntaria del contrato de trabajo, lo que no da derecho a cobrar una indemnización (se la ahorrarían), solo tendrían que abonar el finiquito si existiesen conceptos generados pendientes de cobrar.
Además, si no tienen una causa real de despido, evitan que el trabajador reclame por la vía judicial, lo que podría llevar a declarar el despido improcedente o nulo, en función de cada caso. En caso de padecer esta situación, se recomienda recoger todo por escrito y reunir pruebas, así como asesorarse con un abogado laboralista.
Es así porque si el trabajador viene sufriendo un menoscabo grave y culpable en sus condiciones laborales por parte de la empresa, podría solicitar la extinción voluntaria de su contrato pero con derecho a cobrar indemnización y paro. El artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores lo permite cuando estas modificaciones sustanciales (como dejar al empleado sin tareas efectivas o someterlo a una presión indebida) atentan contra su dignidad profesional o personal, equiparándolo a un despido improcedente.