Aunque la última Encuesta de Población Activa (EPA) ha marcado un nuevo récord de empleo en este cierre de 2025, con una tasa de paro por debajo del 10%, todavía existen puestos de trabajo difíciles de cubrir en España. Es más, 2 de cada 10 puestos vacantes resultan imposibles de cubrir prácticamente. Algunas de las profesiones con extrema dificultad para encontrar trabajadores son las de albañil, cocinero, enfermero, médico de familia, camarero o cuidador.
Así lo ha indicado el ‘Observatorio de las ocupaciones’ del SEPE, que en su análisis ha detectado que el número de vacantes en estas profesiones ha ido aumentando en los últimos años, desde las 56.000 de 2014 hasta las más de 152.000 al cierre del tercer trimestre de 2025, según los últimos datos de la encuesta trimestral de coste laboral que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Estos números no superan el 1% de la oferta laboral y son inferiores a la media europea del 3%, tal y como detalla el observatorio, que también destaca que un tercio de estas vacantes son del sector público, siendo hasta un 80% de los puestos sin cubrir responsabilidad de la Administración Pública al pertenecer al ámbito de los cuidados.
En esta clasificación de puestos de trabajo que quedan libres, normalmente el 2,1% se cubre sin dificultad, mientras que el 79,3% son difíciles de cubrir y el 18,6% se consideran imposible de ocupar.
Por qué algunos puestos de trabajo son difíciles de cubrir
Según el SEPE, esta situación se debe en gran parte a la falta de relevo generacional, derivada del envejecimiento de la población, y a la falta de aceptación de determinadas condiciones laborales. Esto ocurre especialmente en sectores como la construcción y la hostelería. También influye el desajuste existente entre las necesidades de las empresas y la formación de los trabajadores, especialmente en empleos de cualificación media y alta.
Hostelería, construcción, actividades sanitarias y transporte son las áreas donde se observa un mayor desequilibrio entre oferta y demanda de empleo. También sobresale el sector agrícola, que insiste en la necesidad de mano de obra inmigrante. Esto contrasta, según el SEPE, con el hecho de que muchos españoles opten por desplazarse a la vendimia francesa, donde encuentran mejores condiciones laborales.
Esta realidad también choca con el elevado número de desempleados, que alcanzó los 2,47 millones al cierre de 2025 según la Encuesta de Población Activa (EPA). No obstante, el observatorio destaca que muchos parados nacionales muestran reticencias a aceptar trabajos de baja cualificación.
Programas GECCO
En 2025, un total de 25.767 personas migrantes pudieron trabajar en España gracias al programa de gestión colectiva de contrataciones en origen (GECCO). Se trata de una cifra récord, superior a los más de 20.000 participantes registrados en 2024 y a los 19.000 de 2023.
Estos programas, que comenzaron hace más de veinticinco años, se basan en la tramitación y concesión conjunta de autorizaciones de residencia y trabajo para extranjeros extracomunitarios que no se encuentren ni residan en España.
Marruecos concentró el pasado año el 81 % de las contrataciones realizadas. Nueve de cada diez correspondieron a mujeres, con una edad media de 43 años, empleadas principalmente en explotaciones agrícolas.
Estos son los puestos más difíciles de cubrir
Otra opción que permite buscar trabajadores fuera de España es el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura, elaborado trimestralmente por el SEPE. Este listado se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Este listado identifica aquellos puestos en los que existe una clara falta de profesionales disponibles en España, lo que permite a las empresas recurrir a la contratación de trabajadores extranjeros mediante un procedimiento más ágil, al considerarse que no hay mano de obra suficiente para cubrir esas necesidades.
El propio Observatorio de las Ocupaciones del SEPE advierte en su resumen anual de 2025 que el desajuste laboral afecta especialmente a sectores donde la demanda sigue creciendo, como el transporte, la hostelería, la construcción o determinadas actividades sanitarias. En estas áreas, las dificultades para encontrar personal se explican tanto por la falta de formación específica como por el rechazo de condiciones laborales consideradas poco atractivas.
Además, el informe señala que algunas ocupaciones presentan incrementos relevantes en la contratación, lo que refleja que siguen siendo perfiles muy buscados. Entre ellas destacan enfermeros no especializados, electricistas de la construcción, conductores asalariados, operadores de maquinaria industrial o peones del transporte de mercancías, profesiones que concentran una alta rotación y problemas estructurales de cobertura.
En este contexto, el catálogo funciona como una vía legal para incorporar trabajadores de fuera de España en puestos donde el mercado interno no logra responder a la demanda, especialmente en actividades estratégicas y con escasez persistente de personal.
| Sector | Profesiones más difíciles de cubrir |
|---|---|
| Marina mercante | Marineros, pilotos de buque mercante, oficiales radioelectrónicos, maquinistas, mecánicos navales, contramaestres |
| Hostelería y restauración | Cocineros, camareros, ayudantes de cocina, mayordomos de buque |
| Sanidad y cuidados | Enfermeros no especializados, auxiliares de enfermería hospitalaria, cuidadores a domicilio |
| Construcción y edificación | Electricistas de la construcción, instaladores electricistas, carpinteros metálicos, gruístas |
| Transporte y logística | Conductores asalariados de automóviles, taxis y furgonetas, peones del transporte de mercancías, descargadores |
| Industria manufacturera | Operadores de maquinaria alimentaria, montadores de estructuras metálicas, matarifes y trabajadores de industrias cárnicas |
| Ocupaciones elementales | Personal de limpieza en oficinas y hoteles, empleados domésticos |
| Deporte | Entrenadores y deportistas profesionales |