Cuando las personas lloran en el baño, cuando las reuniones se convierten en monólogos o cuando el miedo se disfraza de respeto, algo más profundo que un problema de gestión está fallando en una empresa. Es el diagnóstico que plantea Lucas López, coach y consultor en liderazgo y comunicación, en una publicación reciente en LinkedIn que ha generado debate en el ámbito de los recursos humanos y la gestión empresarial.
López articula su reflexión a partir de la experiencia acumulada durante varios años en grandes empresas y, posteriormente, como asesor externo. El resultado es una lista de 20 “verdades incómodas” que, según explica, no vienen de libros ni de modas, sino de problemas habituales que se repiten en muchas organizaciones lideradas por lo que el autor define como “jefes de mierda”.
Las prácticas que revelan una cultura organizativa dañada
El hilo conductor del texto es una idea clara. La cultura de una empresa no se construye con discursos, sino con las conversaciones que se tienen y las que se evitan en el día a día. López sostiene que cuando los errores se castigan, la innovación desaparece, cuando el reconocimiento llega tarde, la motivación se pierde, y cuando el trabajo se mide solo en horas y no en resultados, la creatividad se apaga.
Su planteamiento conecta con una preocupación cada vez más extendida en las empresas, como es la distancia entre lo que se predica sobre liderazgo y lo que realmente viven los equipos. Según López, estos problemas no se solucionan con un curso puntual ni con presentaciones más atractivas, sino con un trabajo constante, bien planteado desde recursos humanos y, sobre todo, asumido en la práctica por quienes dirigen.
Muchas de sus afirmaciones señalan malas dinámicas de poder. Líderes que buscan imponer su criterio, que se ven a sí mismos como salvadores o que valoran más la obediencia que la iniciativa. En estas situaciones, advierte que los equipos dejan de proponer ideas y se limitan a resistir. “Cuando la gente trabaja con angustia, ya no hay cultura: hay supervivencia”, resume.
“20 verdades incómodas para trabajar este 2026”
Este es el listado completo de las 20 “verdades incómodas” que López propone como punto de partida. El autor invita a parar, leer con calma y aceptar la incomodidad. Estas verdades no buscan convencer ni ofrecer recetas rápidas, sino provocar reflexión y abrir conversaciones que en muchas empresas suelen evitarse:
- Cuando las personas lloran en el baño la cultura apesta.
- Cuando las reuniones son un monólogo la colaboración muere.
- Cuando la gente susurra en el trabajo el miedo está gritando.
- Cuando el trabajo se mide solo en horas y no en impacto, la creatividad se extingue.
- Cuando el reconocimiento llega tarde, la motivación se va temprano.
- Cuando se prioriza la imagen sobre los resultados, la cultura se pudre.
- Cuando los conflictos se ignoran, las problemáticas se multiplican.
- Cuando el silencio manda, la mediocridad gobierna.
- Cuando los errores se castigan, la innovación huye.
- Cuando se evita lo incómodo, lo urgente se vuelve crónico.
- Cuando nadie cuestiona lo que no funciona, el statu quo se convierte en prisión.
- Cuando los e-mails reemplazan la conversación, la confianza muere.
- Cuando los aplausos son más importantes que la verdad, la cultura está en riesgo.
- Cuando se premia la obediencia, se mata la iniciativa.
- Cuando se confunde ocupación con productividad, la cultura se agota.
- Cuando los líderes juegan a tener razón, nadie gana.
- Cuando el miedo se disfraza de respeto, la cultura se enferma.
- Cuando los líderes se creen salvadores, los equipos dejan de crear.
- Cuando se exige compromiso sin cuidado, se siembra rencor.
- Cuando la gente trabaja con angustia, ya no hay cultura: hay supervivencia.