La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, firmará el próximo lunes con los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez, la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026. El Ministerio de Trabajo acogerá el acto a las 11.30 horas y en él estará presente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, según han informado a Europa Press fuentes del Ejecutivo.
El incremento, pactado entre Trabajo y los sindicatos, eleva el SMI un 3,1% desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026, hasta situarlo en 1.221 euros mensuales por catorce pagas. La nueva cuantía supera en 37 euros al mes o en 518 euros al año el importe vigente en 2025 (1.184 euros mensuales, 16.576 euros anuales).
Con esta actualización, el salario mínimo de 2026 se fija en los 17.094 euros brutos al año y en 40,70 euros brutos al día, con carácter general. Para los eventuales y temporeros, el SMI se establece por jornada legal en la actividad en 57,82 euros, mientras que los empleados de hogar no podrán cobrar menos de 9,55 euros por hora efectivamente trabajada.
Efectos retroactivos y aprobación en Consejo de Ministros
La subida del SMI se aplicará con efectos retroactivos desde el 1 de enero de este año y beneficiará a unos 2,5 millones de trabajadores. Una vez suscrito el acuerdo el lunes, se prevé que el Real Decreto se apruebe el martes en el Consejo de Ministros, si no hay cambios de última hora.
El pacto, por sexto año consecutivo, se alcanzó a finales de enero entre el Ministerio de Trabajo y CCOO y UGT, sin el respaldo de las organizaciones empresariales.
Reforma pendiente de las reglas de compensación
Como en años anteriores, la actualización del SMI no afecta a la estructura ni a la cuantía de los salarios profesionales que viniesen percibiendo los trabajadores cuando tales salarios, en su conjunto y en cómputo anual, fuesen superiores al nuevo mínimo.
No obstante, deberán ser modificados los salarios establecidos en contratos o pactos de naturaleza privada inferiores en su conjunto y en cómputo anual al importe del SMI de 2026 en la cuantía necesaria para asegurar su percepción, de acuerdo con las reglas de absorción y compensación vigentes.
En este sentido, aunque el Gobierno y los sindicatos han acordado, como parte de su pacto para subir el SMI de 2026, reformar las reglas de absorción y compensación para que la subida no se diluya alterando los pluses que pueden cobrar los trabajadores, esta modificación se hará en otro Real Decreto distinto, aprovechando la transposición al ordenamiento jurídico español de la directiva europea de salarios mínimos. Según Trabajo, tramitar dos normas separadas evita dilatar en el tiempo el alza del salario mínimo que, en todo caso, tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero.