Un contribuyente medio paga más de 460.000 euros en impuestos a lo largo de su vida. Esta cifra sorprendente es el resultado de un estudio publicado por el Instituto Juan de Mariana, donde se afirma además que supone más de 16 años de salario íntegro para cumplir con el esfuerzo fiscal acumulado y da un protagonismo especial a las rentas del trabajo.
El informe ‘Impuestómetro 2026’ habla de un “récord histórico de presión fiscal en España” justo cuando comienza la nueva campaña de la Renta. Según este documento, los tributos que están ligados al empleo, donde aparecen contempladas las cotizaciones sociales, concentran unos 217.770 euros, el 43,3% del total. Detrás estarían los impuestos sobre el consumo con unos 129.500 euros (28,1%) así como los gravámenes sobre el capital que suponen 110.700 euros (24%).
Si se toma como punto de partida el salario medio bruto anual de la Encuesta de Estructura Salarial del INE (que es de 28.050 euros en 2023), la factura fiscal es de 16,4 euros de sueldo íntegro solo para pagar impuestos.
Cuando se analiza tomando como referencia el salario mediano, que es el que refleja mejor la situación del trabajador típico equivale a unos 19,7 años y cuando se mira el salario modal (el más común que es de 15.575 euros anuales), la cifra se eleva a 30 años de sueldo pagados en impuestos.
21.144 euros para pagar impuestos anuales
En términos anuales, este informe calcula que el contribuyente medio destina 21.144 euros al pago de los principales impuestos que son el IRPF, las cotizaciones sociales, IVA, IBI e impuestos especiales, esto es el 54% de su coste laboral.
Por cada 100 euros de coste salarial, 54 euros se lo quedan las Administraciones Públicas quedando 46 euros de renta efectiva para el trabajador. Dentro del informe también se concluye que España está pagando “más impuestos que nunca” y que los impuestos directos que soportan las familias han subido un 31,1% durante este ciclo político.
De hecho, el ‘Impuestómetro 2026’ refleja 141 subidas de impuestos y de cotizaciones entre 2018 y 2026 de las que 63 son incrementos explícitos, 46 derivan de la no deflactación del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), 32 están vinculados a revisiones catastrales y 15 se han producido en este ejercicio.
Ahora, cuando se afirma que en España se están pagando más impuestos que en años anteriores, se avisa también de un acercamiento con Europa que se basa en la carga fiscal más que en el nivel de renta.
Eso sí, este documento no entra en las valoraciones del impacto redistributivo del sistema ni contrasta los datos con el nivel de prestaciones y servicios públicos, que es un elemento habitual en el debate sobre la presión fiscal.