Se estima que cada día, en España, más de 1,16 millones de trabajadores están de baja médica. Un fenómeno que ya no se explica solo por resfriados o lumbalgias, sino cada vez más por problemas de salud mental. Y aunque muchos intentan volver al trabajo lo antes posible, las cifras confirman que las bajas son más largas, más frecuentes y más caras que nunca.
Según las últimas cifras de la AIReF y la patronal de mutuas (AMAT), España cerró 2025 con más de 9,1 millones de procesos de incapacidad temporal, lo que supone un incremento del 7,1% respecto al año anterior. El coste total para empresas y Seguridad Social superó los 33.000 millones de euros, un 14% más que en 2024.
La tasa media de absentismo ronda el 7%, en algunos sectores se dispara hasta el 9%. Comunidades como Navarra, Cataluña o País Vasco encabezan la lista, mientras que Madrid, Baleares o Andalucía mantienen los niveles más bajos. Sin embargo, detrás de estas cifras se esconde que sectores como sanidad, transporte o logística son los que más carga física y estrés tienen.
El perfil de las bajas laborales de los españoles
Pero si algo ha cambiado desde la pandemia es el perfil de la baja laboral. Los problemas muscoloesqueléticos siguen siendo los más comunes, pero las patologías mentales se han convertido en la principal causa de ausencia prolongada. Hoy, una baja por ansiedad, depresión o estrés dura una media de 88 días, y las mutuas reconocen que estos procesos se han multiplicado por tres en la última década.
Los datos explican lo que muchos profesionales observan desde hace tiempo. Lorenzo Serrano, economista e investigador del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, confiesa que “el crecimiento fuerte se produce en dos tipos de patologías: los dolores físicos y los problemas de salud mental. Aunque son solo una cuarta parte de los procesos, representan más de la mitad de los días de baja"; así lo explica en Economía de bolsillo, del programa Herrena en COPE.
Quiénes son los más afectados
En cuanto a la edad, los menores de 35 años son los que más acumulan las bajas cortas, muchas vinculadas al estrés laboral o la precariedad, mientras que los mayores de 55 soportan bajas más largas, de hasta 82 días de media.
En ambos casos, la recuperación se complica por dos factores: la falta de especialistas en salud mental y la burocracia que retrasa las altas médicas. Ante el creciente costo que conllevan las bajas, el Gobierno y las mutuas han endurecido los controles.
Entre el 75% y el 85% de las revisiones acaban en altas de oficio, y se está probando un modelo de reincorporación gradual para evitar el aislamiento del trabajador. Sin embargo, los economistas advierten de que no todo se soluciona con más control.