Las ayudas que pueden solicitar las amas de casa mayores de 52 años en 2026

Las amas de casa desempleadas y que sean mayores de 52 años pueden acceder a diferentes ayudas y subsidios.

Una ama de casa cocinando |Envato
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Ser ama de casa, aunque es un trabajo esencial, no tiene un sueldo como cualquier otro empleo. Por tanto, al no estar remunerado, no cotiza a la Seguridad Social. Es la gran diferencia que tiene con las empleadas del hogar, que sí realizan cotizaciones a la Seguridad Social. Esta situación hace que sea más difícil el acceso a ayudas económicas por parte de las personas que desempeñan esta labor, especialmente para las prestaciones por desempleo que gestiona el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), ya que estas exigen haber perdido un empleo antes.

A pesar de ello, incluso para quienes han cotizado poco o nada, existen vías de protección económica a través del Ingreso Mínimo Vital, las pensiones no contributivas o hasta el subsidio para mayores de 52 años.

Estas ayudas no son exclusivas de las amas de casa, ya que cualquier ciudadano puede acceder a ellas si reúne los requisitos de vulnerabilidad o edad. Actualmente, la Seguridad Social dispone de dos tipos de prestaciones no contributivas, mientras que el SEPE ofrece un subsidio por desempleo para quienes tengan una trayectoria laboral previa.

El Ingreso Mínimo Vital y la pensión no contributiva

Las amas de casa que no hayan alcanzado la edad de 65 años y carezcan de ingresos suficientes pueden acceder al Ingreso Mínimo Vital (IMV). Esta prestación funciona como un complemento para garantizar un nivel mínimo de renta.

En 2026, las cuantías del IMV se basan en la unidad de convivencia. Para un adulto solo, el importe es de 658,81 euros mensuales. Dependiendo de la composición familiar, las cifras aumentan: por ejemplo, 1.251,75 euros para dos adultos con dos menores. En caso de discapacidad igual o superior al 65%, se suma un complemento del 22%. El IMV se puede solicitar en la Sede Electrónica de la Seguridad Social (a través de este enlace) o en los centros CAISS.

Por otro lado, si se tiene más de 65 años, se puede optar a la pensión no contributiva de jubilación. Para acceder, es necesario residir en España y no tener derecho a una pensión contributiva. El límite de ingresos individuales para 2026 es de 8.803,20 euros anuales.

La cuantía íntegra de esta pensión en 2026 es de 8.803,20 euros anuales, que equivale a 628,80 euros mensuales en 14 pagas. Si el beneficiario convive con otros familiares, el límite de rentas de la unidad económica de convivencia aumenta según el número de miembros.

Ayudas del SEPE para las amas de casa con pasado laboral

Aunque la labor actual en el hogar no cotiza, muchas amas de casa cuentan con cotizaciones de empleos anteriores. En ese caso, pueden solicitar el subsidio para mayores de 52 años. Este subsidio tiene una cuantía fija equivalente al 80% del IPREM, que en 2026 es de 480 euros al mes.

Esta ayuda se percibe hasta alcanzar la edad de jubilación. Además, el SEPE cotiza por la persona beneficiaria para su futura jubilación; en 2026, la base de cotización es de 1.726,50 euros mensuales.

Para acceder a él, el SEPE requiere:

  • Haber agotado una prestación contributiva o acreditar situación legal de desempleo habiendo cotizado entre 90 y 359 días.
  • Tener al menos 15 años cotizados a lo largo de la vida, de los cuales al menos 6 años deben ser por desempleo.
  • Carecer de rentas propias superiores al 75% del SMI. En 2026, con un SMI de 1.221 euros, el límite de ingresos es de 915,75 euros mensuales.
  • Estar inscrito como demandante de empleo y haber suscrito el acuerdo de actividad.

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