El nuevo Salario Mínimo Interprofesional (SMI), tras la subida del 3,1% aprobada por el Gobierno y que entra en vigor este 20 de febrero con carácter retroactivo, se ha quedado fijado para 2026 en 1.221 euros al mes brutos si se cobra el salario en 14 pagas o en 1.424,50 euros si se cobra en 12. Una subida que ha dado que hablar porque, para muchos economistas, es un arma de doble filo.
Entre ellos se encuentra el empresario José Elías, que actualmente cuenta con cerca de 200 empresas como Audax o La Sirena, que unos días antes de la aprobación del aumento del SMI, habló sobre esta cuestión en el pódcast ‘Roca Project’.
“El problema no es el salario mínimo, es qué puedes hacer con ese salario mínimo. El salario mínimo ahora no es un mal salario. El problema es que con lo que te da no puedes hacer una mierda”, expresaba a la pregunta de cuán debería de ser un salario mínimo aceptable en estos momentos.
Para el empresario, actualmente “da lo mismo” cuánto aumente este SMI. “Si solamente el problema es subir el salario sin generar valor, subámoslo a 5.000 euros. Si ese es el problema, ¿por qué no lo subimos a 5.000 y ya somos todos ricos? El problema es que si tú lo subes a 5.000, tienes una relación directa entre lo que tú cobras y lo que vas a pagar en el supermercado”, explica.
En esta línea, aclara que “subir el salario no es la solución, es que la gente viva mejor”, pero “el problema es que la gente es tan corta de mente que solo ve que suba su salario”.
“De lo que se trata es de que eso que tienes en la cuenta tenga valor”
Siguiendo con esta postura, José Elías explica que las subidas del salario mínimo sin un aumento de la productividad, son en vano: “Tú primero tienes que generar la riqueza y luego repartirla. No puedes no generar nada y repartirlo, porque lo que estás generando es una hiperinflación, que cada vez la gente tiene más dinero en su cuenta, pero con ese dinero puede hacer menos cosas”.
Por esta razón, reitera que “de lo que se trata es de que eso que tienes en la cuenta tenga valor”, señalando como ejemplo que, “con un billete de 50, hace 10 años hacías unas cosas y hoy otras”, señalando que “no vale lo mismo” y que las diferencias son notables, perdiendo este su valor.
“Se está dando la situación de que, aun teniendo un puesto de trabajo, tu destino es ser pobre”
En este contexto, el empresario también advierte de que la clase trabajadora alta, que consigue generar riqueza con su actividad laboral, está en peligro de desaparecer. “Tal y como se está poniendo el patio, va a haber dos tipos de personas: los que trabajen y sean pobres, y los que trabajen”, a secas. Para aclararlo, manifiesta que “los que trabajen y sean ricos, ya no van a estar”.
En paralelo, avisa de que ya se está viviendo la situación de que, trabajadores a jornada completa, se encuentran en situación de pobreza o con muchos problemas para llegar a final de mes: “Se está dando la situación de que, aun teniendo un puesto de trabajo, tu destino es ser pobre y malvivir. Ante esta tesitura, a lo mejor van a pensar hacer otras cosas, porque yo creo que el Estado de bienestar en España ha desaparecido. Y el que diga que no, nos están mintiendo como perros”.
En relación a esta pérdida de poder adquisitivo, se encuentra el acceso a la vivienda, en un momento donde el precio de venta y de los alquileres no para de subir, registrando máximos históricos: “Si tenemos un problema de vivienda, no puedes solucionarlo pegándole patadas a las puertas de los pisos, tendrás que poner los medios necesarios para que haya viviendas suficientes para que la gente pueda vivir en una vivienda a un precio razonable”.
Sobre este precio razonable, concluye que sería “que destinen a la vivienda un 30 o 40% de su sueldo, no más. Porque si no, te pasas la vida pagando la vivienda”.