La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha anunciado la actualización de la deducción vigente en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para adaptarla a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) aprobada este martes, hasta los 1.221 euros mensuales por catorce pagas. El objetivo, según ha explicado, es que los perceptores del salario mínimo no tengan que asumir una mayor carga fiscal tras el incremento salarial.
"Acompañamos la aprobación del salario mínimo interprofesional con una nueva revisión fiscal para las rentas bajas, de forma que estas personas perceptoras del salario mínimo interprofesional no tengan que abonar la parte fiscal correspondiente", ha avanzado la titular de Hacienda en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
La medida supondrá, en términos de deducción, una bajada fiscal de hasta 591 euros a personas con salarios por debajo de 20.000 euros. Montero ha explicado que, a pesar de que el salario mínimo interprofesional es de 17.094 euros anuales, para evitar el llamado "error de salto" se le baja hasta 591 euros a personas cuyos salarios estén por debajo de 20.000 euros brutos al año.
En el caso de una persona que cobre el salario mínimo interprofesional en 2026, Hacienda ha apuntado que pagará 356 euros menos de IRPF que el año pasado.
El debate sobre la tributación y el acuerdo con la patronal
Según Montero, en los últimos cuatro años, el Gobierno ha rebajado en 11.160 millones el IRPF a casi diez millones de contribuyentes con salarios más bajos. "Ha sido una iniciativa de este Gobierno, como siempre, bajar la contribución a las personas de bajo salario y pedir un mayor esfuerzo a aquellos que tributan en la escala alta", ha defendido la titular de Hacienda.
Montero ha defendido que esta deducción fiscal era una "invitación clara a los empresarios" para que firmaran el acuerdo, aunque finalmente los empresarios han decidido apartarse del pacto entre sindicatos y Gobierno.
La titular de Hacienda ha recordado que el grupo de expertos de Trabajo para el SMI estableció una horquilla de subida entre un 3,1% o un 4,7% dependiendo de si había o no tributación. "El Gobierno decidió que los costes laborales para los empresarios fueran más bajos y, por tanto, hemos contribuido con este 3,1% a que el coste para la patronal no fuera un coste tan elevado", ha defendido Montero, tras lamentar que, a pesar de eso, la patronal no haya querido suscribir el acuerdo.
En cualquier caso, Montero ha remarcado que el Ministerio de Hacienda considera que el debate sobre la tributación mínima y sobre el salario mínimo interprofesional son dos cuestiones distintas."Nuestra aspiración es que el salario mínimo interprofesional siga creciendo y alcance cotas elevadas. La tributación mínima a la que tiene que hacer frente un ciudadano es otro debate, aunque por ahora todavía están yendo de la mano", ha remarcado.