La hostelería, uno de los motores económicos en España, arrastra desde hace años un intenso debate sobre la calidad del empleo y la viabilidad de sus negocios. En plena temporada alta, la dificultad de muchos bares y restaurantes para ofrecer sueldos dignos a sus trabajadores reabre la cuestión sobre la sostenibilidad del sector y la necesidad de revisar los modelos de negocio tradicionales, marcados por la precariedad.
En este sentido, Ricardo, un empresario hostelero ha difundido un vídeo a través de sus redes sociales (@ricardo_gil_piquer), en el que ha puesto en valor la obligación de garantizar sueldos dignos tanto para empresarios como para empleados, lanzando un mensaje rotundo: “Si no puedes pagar sueldos dignos, tu negocio no es rentable. El empresario tiene que ganar un sueldo digno, por supuesto, pero los empleados también o más que los empresarios”.
El empresario insiste en la necesidad de revisar y adaptar los modelos de negocio, poniendo en duda su viabilidad. “A lo mejor lo que falla es el modelo de negocio y, si ese modelo no funciona, se cambia”, apunta.
Modelo de negocio atractivo también para los empleados
Sin embargo, Ricardo se centra en una preocupación cada vez más creciente en la sociedad, como es la de construir empresas que sean capaces de garantizar una distribución equitativa de los ingresos que se generan. “Entre todos podemos generar un modelo de negocio lo suficientemente atractivo para ganarnos un sueldo digno que nos permita vivir dignamente y, de esa manera, conseguiremos estar todos cohesionados”, sostiene.
Así, el mensaje de Ricardo reclama una gestión empresarial menos centrada en la queja y más volcada en la mejora de la eficiencia y el bienestar colectivo. “Vamos a gestionar más, llorar menos, y conseguir más dinero al bolsillo, pero para todos, no solo para el empresario”, añade convencido.
El vídeo, que se ha vuelto viral, evidencia hasta qué punto el debate sobre los sueldos dignos trasciende el ámbito empresarial y, además, plantea una cuestión fundamental, como es la de si puede considerarse viable un negocio que no garantiza condiciones de vida dignas a sus trabajadores.