Construir una vivienda sin permiso en zonas rurales o protegidas puede tener consecuencias legales graves, especialmente cuando se trata de suelos clasificados como espacios naturales. Y es lo que le ha pasado a una mujer francesa de 60 años que ha sido condenada a pagar 30.000 euros por construir una vivienda en este tipo de terreno, pero se ha librado de tener que demolerlas.
Según La Nouvelle République, en 2018, la mujer compró una parcela de 12.000 metros cuadrados por solo 15.000 euros, un precio muy inferior al habitual. En ese momento solicitó un permiso de obras para construir una vivienda, pero el ayuntamiento se lo denegó.
El terreno estaba clasificado como suelo natural o forestal en el plan urbanístico del ayuntamiento, donde las nuevas construcciones solo pueden autorizarse en condiciones muy restrictivas, como la existencia previa de una edificación, algo que no se daba en este caso. A pesar del rechazo, la mujer decidió continuar con la obra.
Tendrá que pagar una multa pero no demoler la vivienda
El 6 de enero de 2026, el tribunal la declaró culpable de haber realizado obras sin permiso y de incumplir el plan urbanístico vigente. Se le impuso una multa de 30.000 euros, frente a los 45.000 que había solicitado la fiscalía. Sin embargo, ni el fiscal ni el ayuntamiento solicitaron la demolición de la vivienda, por lo que podrá seguir habitándola.
La abogada de la acusada, expresó su satisfacción con la decisión. “Estoy muy contenta con la sentencia. Argumenté que ordenar la demolición vulneraría su derecho a la vida privada y familiar, ya que vive allí con sus nietos”, explicó en el medio. También indicó que el precio pagado por el terreno debía tenerse en cuenta a la hora de valorar la sanción.
El tribunal también desestimó las posibles reclamaciones del Ayuntamiento, que pretendía personarse como parte civil. El juez consideró que el consistorio no había votado formalmente sobre el asunto en sesión plenaria, por lo que declaró inadmisible su demanda por daños y perjuicios.