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Un médico jubilado es perseguido por la justicia por seguir recetando medicamentos a sus pacientes: “Mi prioridad era la atención”

El doctor Patrick Laine ha sido denunciado por otro médico tras seguir atendiendo gratis a sus antiguos pacientes en un pueblo sin servicios sanitarios.

jubilado llorando
Jubilado anónimo |Envato
Fernando García Ferrer
Fecha de actualización:
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Patrick Laine, médico de familia jubilado desde 2021, se sentó el pasado jueves ante la cámara disciplinaria del Colegio de Médicos en Dijon acusado de ejercicio ilegal de la medicina a sus 75 años. Laine trabajó durante casi cuarenta años en Saulnot, un pequeño pueblo del departamento de Alto Saona donde su jubilación creó un hueco asistencial que todavía nadie ha podido tapar.

El doctor encara este proceso administrativo por haber seguido firmando recetas de forma gratuita a sus antiguos pacientes. Según declaró al medio France 3 Regions, lo hizo porque estas personas tenían serias dificultades para ser atendidas por los nuevos servicios médicos de una zona que sufre una alarmante falta de profesionales.

El doctor Patrick Laine dejó de trabajar tras intentar, sin éxito y bajo mucha atención de los medios, encontrar a alguien que lo sustituyera en su consulta de Saulnot. Su jubilación agravó la falta de servicios sanitarios que sufren las zonas rurales de Francia, un problema conocido como “desiertos médicos”.

Al ver que sus antiguos pacientes no lograban contactar con otros doctores, Laine decidió seguir ayudándoles de forma voluntaria. El médico se justifica explicando que intervenía cuando había una urgencia o si los resultados de las pruebas de los pacientes eran preocupantes.

Denuncia por ejercicio ilegal y defensa de la “proximidad”

La investigación se inició en marzo de 2025 a raíz de una denuncia interpuesta por otro facultativo del sector. El Colegio de Médicos de Alto Saona remitió el caso directamente a la cámara disciplinaria de Dijon sin pasar por la audiencia de conciliación, un paso habitual en estos procedimientos en Francia.

Laine, que mantiene el pago de sus cuotas colegiales para conservar la capacidad de prescripción, asegura que nunca cobró por estas actuaciones. “Me tratan como a un charlatán, o como a alguien que acosó a una mujer. Me acusan porque hice buenas obras y ayudé a otros”, afirma.

La defensa del médico se apoya en el concepto legal de proximidad, que permite a los facultativos jubilados atender a familiares y amigos cercanos. Laine sostiene que, tras tratar a tres o cuatro generaciones de las mismas familias entre 1983 y 2021, los vínculos creados entran en esa categoría. Además de las recetas, el doctor ha ejercido como médico referente para vecinos en cuidados paliativos, proporcionando un acompañamiento que incluía tareas asistenciales básicas.

La Seguridad Social francesa (CPAM) fue alertada por el Colegio de Médicos sobre la presunta ilegalidad de unas 200 recetas emitidas por Laine. Aunque el organismo tiene la potestad legal de reclamar a los pacientes el reembolso de los medicamentos prescritos en los últimos 18 meses, la dirección de la CPAM en Alto Saona ha comunicado al facultativo que no ejecutará dichas reclamaciones debido al servicio prestado a la comunidad.

Más de 150 personas han aportado testimonios escritos en su favor y varios alcaldes de la zona le han acompañado a la audiencia como muestra de apoyo. Según los medios franceses, los colegios de médicos de Alto Saona y Côte d'Or, contactados para ofrecer su versión de los hechos, no han emitido respuesta hasta el momento.

Tras la celebración de la vista en Dijon, el futuro profesional y el honor del facultativo quedan ahora a la espera de la resolución judicial que determine si su comportamiento altruista constituye una infracción punible o una respuesta humanitaria ante la precariedad del sistema sanitario rural.