Un empleado público ha sido condenado a cuatro años y ocho meses de cárcel por robar casi 900.000 libras esterlinas, equivalente a alrededor de un millón de euros, de las cuentas de beneficiarios vulnerables de prestaciones sociales. Un dinero que usó para llevar y mantener un estilo de vida lujoso.
El trabajador, de 46 años, transfirió el dinero de los beneficiarios a sus propias cuentas bancarias mientras trabajaba para el equipo de protección financiera del Ayuntamiento de Bolton entre 2015 y 2023. Su función, tal y como se recoge en el medio ‘ITVX’, era gestionar estas prestaciones estatales en nombre de los usuarios del servicio que no podían administrar sus propias finanzas y no tenían a nadie más que les ayudara.
Tras unas investigaciones realizadas en 2023, se descubrieron varias transferencias bancarias por un total de 893.296 libras esterlinas a nueve cuentas personales a su nombre, hecho que fue acreditado por el Tribunal Penal de Bolton. Posteriormente, se le incautaron varios bienes, como dos coches BMW por valor de casi 120.000 libras y varios artículos de gran valor, entre ellos ordenadores y bicicletas, y fue detenido por sospecha de fraude por abuso de cargo y blanqueo de capitales.
“Sus víctimas eran personas que dependían del ayuntamiento porque no podían gestionar sus propias finanzas, se aprovechó cruelmente de esa vulnerabilidad”
Durante la investigación, salieron a la luz más gastos de este ex empleado público, como la compra de una casa de vacaciones en Ribble Valley (Lancashire) o pagos a diferentes mujeres con referencias como “regalo” que ascendían a cientos de libras cada semana.
Por parte del Ayuntamiento, fue despedido por conducta grave en marzo de 2023, cuando el Consistorio denunció el posible fraude a la Policía de Gran Mánchester. Tras esto, el propio trabajador se declaró culpable en la vista previa del juicio por delito de fraude y abuso de cargo.
En la sentencia, donde se le condenó por este delito, la fiscal declaró que “se le había confiado la protección de las finanzas de algunas de las personas más vulnerables de su comunidad” pero, en cambio, “les robó sistemáticamente durante un periodo de ocho años”.
“Sus víctimas eran personas que dependían del ayuntamiento porque no podían gestionar sus propias finanzas. Se aprovechó cruelmente de esa vulnerabilidad, llegando incluso a atacar las cuentas de usuarios fallecidos, sabiendo que era menos probable que fueran revisadas”, denunció la misma. En concreto, estaba encargado de gestionar 120 casos de beneficiarios de estas ayudas sociales.
Devueltas todas las pérdidas de las prestaciones
El Ayuntamiento de Bolton quiso aclarar que cuentan con “medidas sólidas para detectar, prevenir y disuadir la corrupción”, señalando que este delito se descubrió por primera vez gracias a sus propias medidas de seguridad internas.
“Hemos colaborado estrechamente con la Policía de Gran Mánchester para construir el caso que ha dado lugar a esta sentencia, que refleja la gravedad y el impacto del delito cometido”, expresaron en declaraciones recogidas por el citado medio.
Asimismo, quisieron destacar que casos como este son “excepcionalmente raros” y no reflejan “a una plantilla más amplia que es concienzuda, diligente y comprometida con el servicio público”. En último lugar, informaron de que las pérdidas económicas que se identificaron en las víctimas del fraude fueron reembolsadas por el Ayuntamiento, asegurando que se habían “rectificado las pérdidas de prestaciones”.

