Pilar ha trabajado desde muy joven. Ha cotizado 34 años a la Seguridad Social y ha pasado por todo tipo de empleos, pero una sucesión de problemas personales y económicos la llevó a una situación límite. “Me tiré tres años durmiendo en un banco”, relata en una entrevista concedida a la Cadena COPE.
“He estado trabajando toda la vida. He tenido mi familia”, explica. Sin embargo, un conflicto terminó rompiendo todos los vínculos. “Le di la herencia a mi familia y me dejaron en la calle”, afirma.
A esta situación se sumó un problema de salud que agravó su caída. “Yo soy alcohólica y aparte del trabajo, que lo pierdes, ya se pierde todo”. Esto marcó el inicio de un proceso de exclusión del que le ha resultado muy difícil salir.
Pese a todo, Pilar insiste en que nunca dejó de trabajar. Entre sus últimos empleos, recuerda haber cuidado a un matrimonio con discapacidad, haber trabajado en limpieza de hoteles y en cocina. “He trabajado muchísimo”, subraya.
Tres años durmiendo en la calle y la difícil convivencia en un centro de acogida
Tras pasar tres años viviendo en la calle, Pilar logró acceder a un centro de acogida, el San Isidro de Madrid, donde comparte habitación con otras dos mujeres. Aunque reconoce que ahora está algo más tranquila, la convivencia no ha sido fácil, que “es muy conflictiva”, explica, porque le “han pegado ya dos veces”.
Aun así, intenta mantenerse al margen de los problemas. “Yo no soy de meterme en conflictos ni nada, intento quitarme del medio”. Pilar cuenta con pocos apoyos personales. Sus padres han fallecido y la relación con sus hermanos está rota. “La única que tengo es mi hermana, pero como si no la tuviera. No quiero saber nada de ellos”.
Pese a todo lo vivido, mantiene claro su objetivo: volver a trabajar y recuperar su autonomía. “En cuanto me saliera un trabajito en condiciones, yo ahorro un poquito para salir de aquí”. Agradece la ayuda recibida en el centro, pero insiste en que su deseo es salir adelante por sus propios medios. “Si puedo salir de aquí, salgo”.