La okupación es uno de los mayores miedos de los propietarios en España. Los largos procesos judiciales para recuperar las propiedades, la inseguridad jurídica y dificultades para recuperar el inmueble han convertido este problema en un debate recurrente. Sin embargo, en Marruecos la situación es radicalmente distinta, según Paco Tanjawi, un emprendedor español afincado en Tánger.
Tras abandonar Cataluña por las tensiones políticas, según explica en una entrevista en el canal de YouTube Me Voy Al Mundo, decidió instalarse en Marruecos, donde asegura haber encontrado un sistema claro y contundente frente a la ocupación ilegal.
Según explica Tanjawi, a diferencia de España, donde los procedimientos pueden alargarse durante meses o años, en Marruecos la okupación se considera un delito claro desde el primer momento, siempre que el propietario pueda acreditar la titularidad del inmueble.
“Aquí no existe la okupación. En 24 horas la policía te tiene fuera”, afirma, dejando claro que la actuación de las autoridades es inmediata cuando alguien entra en una vivienda sin permiso.
Rechazo social y tolerancia cero ante la okupación
Más allá de la respuesta policial, Tanjawi subraya que la okupación tampoco cuenta con ningún tipo de aceptación social. “Esto el tema de los okupas no existe y mejor que te pille la policía y no la gente porque vas a tener un problema muy gordo. Culturalmente, no está nada bien visto todo esto”, explica.
Según relata, existe una fuerte defensa de la propiedad privada y un respeto social que actúa como freno adicional frente a este tipo de prácticas. La okupación no se percibe como una reivindicación, sino como un abuso grave.
Paco también aclara qué sucede en los casos de impago, una situación que en España puede derivar en largos procesos judiciales. En Marruecos, el procedimiento es mucho más rápido. Si el inquilino deja de pagar, “llamas a la policía y los echa”, afirma, siempre que exista un contrato legal que respalde al propietario.
La documentación, clave para que la policía actúe
El emprendedor insiste en que la rapidez de los desalojos depende directamente de que todo esté en regla. La policía interviene con contundencia solo “porque tienes la documentación bien hecha”. Sin contrato, el propietario pierde protección legal y puede enfrentarse a graves consecuencias.
En este sentido, advierte del riesgo de alquilar viviendas sin contrato o “en negro”. Si en una vivienda okupada o alquilada de forma irregular se produce una actividad ilegal, la responsabilidad recae sobre el dueño. “Cuando entras a la frontera te dicen: ‘Por favor, acompáñanos’… puedes ir directamente a la cárcel”, relata.
Para evitar problemas, Paco recomienda siempre alquilar a través de agencias inmobiliarias legalizadas. En estos casos, “el responsable es la agencia porque la agencia está dada de alta, paga sus impuestos… está legalizada”, explica.
Además, este modelo protege al propietario frente a la ocupación y al impago, ya que muchas agencias ofrecen garantías de cobro. Según Tanjawi, “pague o no pague el inquilino, él cobra”, reforzando así la seguridad del alquiler.

