Una incidencia en Movistar, filial de Telefónica, ha dejado este miércoles sin servicio de voz y datos a unas 100.000 pequeñas y medianas empresas en España, según han informado a Europa Press fuentes conocedoras de la avería. El fallo, de alcance nacional aunque no homogéneo, ha afectado especialmente a clientes de Movistar Empresas y a paquetes convergentes como Fusión, y ha obligado a numerosos negocios a buscar soluciones provisionales para mantener su actividad.
La compañía reconoció públicamente el problema a través de su cuenta oficial en la red social X. “Existe una incidencia en el servicio de Movistar Empresas. Desde el servicio técnico ya están poniendo todos los medios para tratar de restablecer el servicio en breve”, señaló Movistar España en un mensaje difundido a primera hora. Fuentes de Telefónica confirmaron igualmente que estaban analizando el origen del fallo, que afecta principalmente al segmento empresarial.
Un inicio de jornada con impacto en la actividad económica
Aunque la huella del problema comenzó a gestarse durante la madrugada, según relatan usuarios afectados, el impacto se hizo evidente poco antes del inicio de la jornada laboral. Fue a primera hora de la mañana cuando se multiplicaron los avisos en redes sociales y en plataformas de monitorización en tiempo real como DownDetector, que registró miles de reportes procedentes de distintos puntos de la geografía española.
La incidencia ha golpeado con especial intensidad a pymes que dependen de la conectividad para su operativa diaria: centralitas virtuales, terminales de punto de venta, reservas hoteleras, servicios de atención telefónica o coordinación logística. Algunos usuarios han señalado la caída total de sus comunicaciones, incluyendo líneas fijas y móviles asociadas a contratos empresariales.
La operadora ha indicado a los clientes que reiniciar los dispositivos domésticos o empresariales no resuelve la incidencia, dado que el problema se localiza en la infraestructura central.
A la espera de una explicación técnica detallada, queda por conocer si la avería responde a un fallo interno de sistemas, a una actualización defectuosa o a un incidente externo. También está por determinar el impacto económico agregado para las pymes afectadas, un dato que solo podrá evaluarse con mayor precisión una vez se recupere plenamente la normalidad.