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Dan Buettner (65 años), experto en longevidad: “Dos de cada tres trabajadores no encuentran propósito, porque persiguen un cheque y no la vida”

El creador de las ‘Zonas Azules’ explica que las claves para alcanzar los 100 años con vitalidad es estar centrando el éxito en el entorno y no en la disciplina.

Dan Buettner, experto en longevidad
Dan Buettner, experto en longevidad |Sprouht (YouTube)
Francisco Miralles
Fecha de actualización:
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A medida que cumplimos años, nuestras prioridades evolucionan y cambian de forma inevitable. Lo que en la juventud pasaba desapercibido, en la edad adulta cobra un peso y una importancia decisiva. Un claro ejemplo es el propósito vital, cuya presencia o ausencia tiene la capacidad de influir directamente, a largo plazo, en nuestra salud mental, nuestra felicidad y, por supuesto, nuestra longevidad.

En este sentido, Dan Buettner, el reconocido investigador de 65 años y creador de las Zonas Azules, ha sido entrevistado en el canal de William Rossy (Sprouht). En ella, Buettner explica cómo ha pasado más de 30 años estudiando a las poblaciones más longevas del mundo para entender por qué algunos llegan a los 100 años con una energía envidiable mientras otros se estancan en el camino.

La adultez está sobrevalorada. Por dentro, todavía tengo la madurez emocional de un chico de 18 años”, confiesa el experto. Sin embargo, advierte que la mayoría de las personas fracasan al alinear sus valores con sus acciones diarias: “Aproximadamente dos tercios de los trabajadores no encuentran propósito en su trabajo; pasan su vida persiguiendo un cheque y no la vida misma”.

El método de las cuatro columnas para encontrar el camino

Para aquellos que se sienten perdidos o atrapados en la rutina laboral, Buettner propone un ejercicio práctico de “ingeniería inversa” sobre la propia vida. Según el experto, para descubrir nuestro camino debemos realizar una lista dividida en cuatro pilares fundamentales:

  • Valores, que definan qué principios rigen nuestra ética.
  • Pasiones, para identificar qué amamos hacer realmente.
  • Habilidades, para reconocer en qué somos buenos de forma natural.
  • Salidas (Outlets), para buscar dónde aplicar todo lo anterior.

“Si tu trabajo no es una salida para tus valores y pasiones, necesitas al menos un voluntariado o una actividad social para no perderte la vida”, sentencia Buettner, recordando que el éxito económico no garantiza la satisfacción si no hay un disfrute real en el proceso.

“El secreto es moldear tu entorno”

Uno de los puntos más disruptivos de la investigación de Buettner es que la longevidad no depende de “hacks” genéticos o de una fuerza de voluntad sobrehumana. Tras analizar esas cinco zonas azules del mundo (Okinawa, Cerdeña, Icaria, Nicoya y Loma Linda), descubrió que solo el 20% de cuánto vivimos está determinado por los genes y el 80% restante depende casi exclusivamente de nuestro entorno.

“En las Zonas Azules, la opción saludable es la opción fácil. Su entorno los empuja a moverse, socializar y comer bien de forma inconsciente”, explica. En lugar de someterse a dietas restrictivas, Buettner sugiere la “comida de campesinos”, es decir, alimentos integrales, legumbres y granos que sean baratos y deliciosos.

Finalmente, el experto subraya la importancia de las relaciones humanas, señalando que un matrimonio sólido o un círculo de amigos positivo puede añadir años de vida. Para Buettner, una existencia plena se resume en cuatro elementos esenciales: “Algo que hacer, alguien a quien amar, algo que esperar y algo que devolver”.