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Una empleada cobra su sueldo en monedas de un euro: “¿Qué necesidad hay de darme a mí toda la chasca? Se cachondean de los jóvenes”

El testimonio viral de una joven en TikTok denuncia la falta de respeto y seriedad en algunos empleos.

una chica en un vídeo de tiktok
Virginia, empleada |TikTok
Ana Cara
Fecha de actualización:
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La precariedad laboral continúa marcando el día a día de muchos jóvenes en España. Contratos inestables, salarios bajos y prácticas abusivas siguen siendo habituales en el mercado de trabajo. Según datos de Comisiones Obreras, el 43% de los jóvenes ha trabajado alguna vez sin contrato y uno de cada tres se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, una realidad que limita sus oportunidades de futuro.

En este contexto se sitúa el caso de Virginia, una joven que ha denunciado en redes sociales la forma en la que recibió su último salario. La trabajadora ha publicado un vídeo en TikTok en el que muestra cómo su jefe le pagó el sueldo íntegramente en monedas de un euro.

“Cuando yo creía que había visto todo en la vida, resulta que no, que hoy he cobrado y claro, no he cobrado como todo el mundo (...) su nómina por el banco o un sobre. He cobrado en moneditas de euro, o sea, sí, este es mi sueldo”, relata mientras enseña varias bolsas llenas de monedas.

Cobrar en metálico, pero no de cualquier manera

Virginia cuestiona la necesidad de recibir el salario de esta forma y apunta directamente a la responsabilidad del empleador. “Sinceramente lo comento porque es que ¿qué necesidad hay de darme a mí toda la chasca? No, que te sobra. Haz el favor tú de ir a cambiarlo y pagarme, que para eso eres el jefe. Creo que es lo mínimo que le podemos pedir”.

La joven insiste en que no se trata solo de una incomodidad práctica, sino de una falta de consideración. “Es que ya es la ley del mínimo esfuerzo. Es que ya no sé si se ríen de mí. En serio, ¿Tengo que ir con esto en el bolso? ¿Sabes lo que pesan las bolsitas de euro?”, lamenta, visiblemente molesta por tener que cargar con el dinero y acudir después al banco para cambiarlo.

“Me río por no llorar”: el hartazgo de una generación

Más allá del episodio concreto, Virginia asegura que esta experiencia refleja un problema más profundo. “Yo de verdad os digo que cada vez flipo más, por no hablar de otras muchas cosas, pero es que de verdad que me río, o sea, me río por no llorar”, afirma, dejando claro que no es la peor situación que ha vivido en un empleo, aunque sí una de las más surrealistas.

En su testimonio denuncia el trato que, a su juicio, reciben muchos jóvenes en el ámbito laboral. “Estoy cansada ya de todos los trabajos mierderos que he visto, he vivido y es que cada vez más siento que se cachondean de los jóvenes en ese sentido”, explica, señalando también la contradicción entre las exigencias y la falta de respeto. “Luego piden ciertas cosas, se quejan de nosotros, de los jóvenes y es que tú que eres adulto, o sea, es que no entiendo nada”.

Por último, reclama mayor seriedad y empatía en los trabajos. “Me encantaría pedir un poco de seriedad en los trabajos, un poco de empatía, porque a ver dónde voy yo con esas monedas. Vale, tengo que cambiar en el banco. Pero es que, ¿por qué tengo que cambiar en el banco? No tengo porqué hacer eso”. Su reflexión final resume el sentir de muchos jóvenes. “Pero bueno, la España que nos queda”.