Logo de Huffpost

Un albañil argentino en España: "Soy informático, pero por necesidad trabajo hasta 60 horas en la obra. Pagan 1.500 euros y aun así quieren que sea en negro"

España acoge a 840.000 personas sin papeles. Muchos son profesionales que, atrapados en la irregularidad, se ven forzados a aceptar empleos físicos y precarios para sobrevivir.

El joven, durante la entrevista.
Albañil en España. |TikTok|@Talentmatch
Fátima Pazó
Fecha de actualización:
whatsapp icon
linkedin icon
telegram icon

En las últimas décadas, el sector inmobiliario en España ha sufrido un fuerte impacto. No solo por los precios de la vivienda o la ocupación ilegal de inmuebles, sino también por la falta de trabajadores cualificados para construir nuevas casas. 

La escasez de jóvenes dispuestos a coger una pala ha obligado a la construcción a depender cada vez más de trabajadores inmigrantes. Según datos de la Seguridad Social, a principios de 2026 el número de afiliados extranjeros en la construcción supera los 260.000

Estas cifras no son casualidad. Un estudio de BBVA Research revela que el sector ha envejecido: en 2007, el 20% de los albañiles tenía menos de 30 años. Hoy, esa cifra ha caído por debajo del 5%, mientras que el más de la mitad supera ya los 45 años.

Un informático en la obra

Uno de esos trabajadores es un joven argentino que, aunque es técnico en informática, trabaja como albañil en España, aunque su experiencia no es del todo buena. Tal y como detalla a Talent Match, “las dificultades que encuentro están en las condiciones en las que trabajo”. 

Si se entra en una obra en cualquier ciudad, el albañil es el primero en llegar y el último en soltar la herramienta. Y es que su labor va mucho más allá de poner ladrillos. Dedicarse a ello supone un esfuerzo físico constante donde las rodillas y lumbares sufren en cada jornada cargando sacos, subiendo material y manteniendo posturas imposibles durante horas.

Sin duda, se trata de un oficio que requiere una fuerza física brutal, así como una tolerancia al cansancio que pocos están dispuestos a soportar. Convirtiéndose así, en uno de los sectores más duros del mercado laboral actual. 

Se suele trabajar entre 50 o 60 horas a la semana y estás en constante peligro con la maquinaria y alturas… además de que todo el día estás consumiendo polvo”, confiesa el joven trabajador. A pesar de ello, el salario ronda los 1.500 euros mensuales, ligeramente por debajo de la media de 21.800 euros brutos anuales para un oficial de albañilería en España.

“Tratan de pagarte en negro”

Para un informático, el mayor muro no es la falta de talento, sino la burocracia. Llegar a un país nuevo no es fácil, y se complica más si se tienen estudios y la burocracia no ayuda en las homologaciones. Es por ello que muchos extranjeros, aunque sean profesionales en sus países, la tardanza de ésta hace que se vean obligados a buscar trabajos precarios en la construcción u hostelería.

“En realidad, yo soy técnico en informática, pero entré por un tema económico", confiesa. Aunque el oficio le gusta, tiene claro que no es para siempre porque "el cuerpo se destroza”.

El sueldo rara vez supera los 1.500 euros, pero el verdadero problema es la forma de pago. Según explica, muchas empresas intentan ofrecer un extra bajo una condición inevitable: hacerlo “en negro”. Es una práctica que cada vez se vuelve más común y que les deja sin derechos ni protección ante accidentes.

Esta realidad refleja una estadística casi invisible. En España hay unas 840.000 personas sin papeles, el 91% de ellas procedentes de América Latina. Son profesionales cualificados que, ante la falta de opciones legales, se ven obligados a aceptar estos oficios para sobrevivir.