Mientras el Ministerio de Trabajo y los sindicatos informan sobre el nuevo SMI de 2026 situado en 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, la letra pequeña de las nóminas está dejando un sabor muy amargo a muchos trabajadores.
Para hacerse una idea sobre la situación, el Gobierno ha aprobado una subida del 3,1%, elevando el sueldo salarial en España hasta los 17.094 euros brutos anuales. Aunque la medida busca proteger a los 2,5 millones de trabajadores más vulnerables, casos como el de Abril demuestran que, a veces, la ingeniería fiscal y la realidad de cada día no hablan el mismo idioma.
Abril tiene 19 años, trabaja en hostelería y en Espejo Público ha puesto voz a la frustración de miles de jóvenes. A pesar de que su salario bruto ha aumentado, su nómina ‘limpia’ ha encogido, provocando una sensación de impotencia ante un esfuerzo que no se alcanza ver recompensado.
“A mí esta situación me parece muy deprimente, desmotivante… ahora estoy cobrando 50 euros menos que cuando empecé el año pasado”, confiesa la joven ante las cámaras de Antena 3.
La joven no entiende por qué, manteniendo “la misma carga laboral y las mismas horas”, su capacidad de gasto ha dado un paso atrás justo cuando todo, desde el alquiler hasta la cesta de la compra, sigue subiendo.
El IRPF en España
David, el jefe de Abril, ha querido poner los puntos sobre las íes con los números de la empresa en la mano. Su queja es clara: a él contratar le sale más caro, pero su empleada percibe menos. La culpa, según el empresario, es de la retención del IRPF que Hacienda aplica en cada nómina.
“El año pasado cobraban 1.620 euros brutos y les quedaba 1.428 euros. Este año cobran 1.740 euros brutos y les quedan 1.358 euros. Esa es la realidad”, explica.
En sectores como la hostelería, donde hay mucha rotación, es común empezar con una retención mínima del 2% o 4%; pero al subir el sueldo bruto, el trabajador salta de tramo fiscal. En el caso de Abril, la retención ha pasado del 4% al 11%, devorando el aumento salarial por el camino.

Mientras expertos aseguran que ese dinero no se pierde, sino que es un “ajuste” que se recuperará al hacer la Declaración de la Renta, la realidad de Abril es mucho más inmediata.
Para una chica de 19 años que vive en una habitación alquilada, un gasto que a menudo no se puede desgravar por la falta de contratos oficiales en el mercado de habitaciones, recibir el dinero “dentro de un año” no soluciona el problema de pagar el supermercado hoy.
El nuevo SMI
Pese a ello, para evitar ese “efecto rebote”, el Gobierno ha confirmado una novedad en este 2026: el SMI de 1.221 euros queda exento de retenciones de IRPF. Esto garantiza que quieres ganan el mínimo perciban la subida de forma íntegra.
Sin embargo, el problema aparece en casos como el de Abril: al cobrar por encima del mínimo (unos 1.740 euros brutos), el beneficio de la exención desaparece y entra en juego el sistema progresivo.

