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Tomás, jubilado anticipadamente: "Tras trabajar 49 años, me han recortado de por vida un 13% de mi pensión"

El afectado comenzó a cotizar a los 14 años, pero, tras jubilarse anticipadamente, ha sufrido un recorte de más del 10% de su pensión.

El hombre, explicando su situación.
Tomás, jubilado anticipadamente: "Tras trabajar 49 años, me han recortado de por vida un 13% de mi pensión" |YouTube|@asjubi40/ Freepick.
Fátima Pazó
Fecha de actualización:
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A veces, detrás de una cifra hay una vida entera. La de Tomás Ramírez empezó muy pronto: “Entré a trabajar con 13 años y medio utilizando un tríptico de menores y hasta los 14 años no empezaron a cotizar por mí”, confiesa en Asjubi40. 

Hoy, a sus más de seis décadas de vida, tras haber cotizado 48 años y medio, “y algunos más en doble cotización”, se enfrenta a una realidad que, según él, “es una injusticia desproporcionada”. Le aplican un recorte permanente del 13% en su pensión por haberse jubilado antes de tiempo. 

Lo cierto es que Tomás no se queja con rencor, sino que se muestra decepcionado y muy cansado. “Los trabajadores que hemos cotizado con más de 40 años hemos sostenido el sistema público durante toda una vida laboral, y sin embargo, muchos seguimos sufriendo penalizaciones de forma permanente”, sentencia. 

Este no es un caso aislado. Son miles de trabajadores que al jubilarse se han encontrado con que, tras una vida dedicada al trabajo, el sistema les da la espalda justo cuando deberían descansar.

España: un país de jubilados

España vive un momento histórico en materia de jubilación. Según los últimos datos oficiales de principios de 2026, hay unos 9,4 millones de pensionistas en nuestro país. En total, se pagan cerca de 10,4 millones de pensiones, ya que muchas personas reciben más de una prestación. 

La pensión media de jubilación ronda los 1.363 euros mensuales y el Estado  destina más de 13.700 millones de euros al mes para mantener este pilar esencial del estado de bienestar. Pero detrás de estos números, se esconde un reto aún mayor: el envejecimiento de la población. 

Aunque cada año aumenten los jubilados, son cada vez menos los cotizantes, lo que provoca una tensión constante en el equilibrio del sistema. Es justo aquí donde piden que las medidas como las penalizaciones por jubilación anticipada sean defendidas como necesarias para la sostenibilidad de las cuentas públicas, aun cuando muchos estén en contra de ello. 

Lo cierto es que la jubilación es el reconocimiento a décadas de esfuerzo. No se trata de un regalo, sino de un derecho que garantiza la estabilidad y calidad de vida después de trabajar durante tantos años.

Pero cuando las reglas dejan esta sensación de castigo,  los jubilados “exigimos al Gobierno la aprobación urgente de un Real Decreto que elimine estas penalizaciones para quien acredite largas carreras de cotización”.

“Hemos sostenido al sistema público durante toda una vida y seguimos sufriendo penalizaciones”

El motivo de estas reducciones se encuentra en los llamados ‘coeficientes reductores’. Si alguien se jubila antes de los 66 años y 10 meses, salvo para quienes superen los 38 años cotizados, la ley aplica un descuento porcentual que se mantiene de por vida. 

Y es que el argumento oficial que se da es puramente económico: quien se jubila antes cobra durante más tiempo y deja de aportar antes, lo que supone un ‘desequilibrio’ en el sistema. Sin embargo, para trabajadores como Tomás, que comenzaron a aportar antes incluso de la mayoría de edad, ese razonamiento suena injusto: “Hemos sostenido el sistema durante toda una vida y merecemos una jubilación digna, sin penalizaciones eternas”.