Al llegar a nuestra edad de jubilación y próximos a empezar a cobrar la pensión una de las dudas que más asaltan es saber cuánto cobraremos y, más aún cuando hemos tenido periodos de tiempo sin cotizar, lo que se conoce como “lagunas de cotización”. Esos periodos de desempleo sin prestación, excedencias o parones por motivos personales que, sobre el papel, parecen una condena a cobrar una pensión de jubilación más baja, pero en realidad no es así, ya que el sistema de Seguridad Social tiene un mecanismo para que esos meses no computen como cero.
Así lo explica, Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social especializado en pensiones y prestaciones donde relata en un video cómo funciona la integración de lagunas de cotización. Según Alfonso, aunque el sistema es garantista, la cuantía de la ayuda no es ilimitada, es decir, que “esos vacíos afectarían negativamente en el resultado final de nuestra jubilación y, para evitarlo, la legislación contempla mecanismos de compensación”.
Cómo funcionan las lagunas de cotización en 2026
A partir de este año 2026, la forma de “rellenar” esos huecos cambia para adaptarse a una escala de protección decreciente. Muñoz relata que ya no se aplica un criterio uniforme para todo el periodo de carencia, sino que depende de cuánto tiempo haya estado el trabajador fuera del sistema.
Así, durante los primeros 60 meses (5 años), las lagunas se integrarán con el 100% de la base mínima de cotización vigente en ese momento. Desde el mes 61 al 84, la Protección baja y cubrirá solo el 80% de la base mínima. A partir del mes 85, el sistema solo “rellena” el hueco con el 50% de la base mínima.
Esto “beneficia, ya que tal y como explica el funcionario, “en lugar de computar cero a efectos del cálculo, utilizaremos la base mínima para que el trabajador no se vea tan perjudicado”, aclara Muñoz, quien pone como ejemplo que un mes vacío en 2023 se rellenaría con 1.260 euros (la base mínima de aquel año) en lugar de con nada.
Ahora, ¿qué pasa si trabajamos a jornada parcial? Pues aquí no será tan positivo, ya que tal y como explica Alfonso Muñoz, la Seguridad Social no regala la base mínima completa si el contrato previo no lo era. “Si el mes anterior a dejar de cotizar el trabajador estaba a tiempo parcial, la integración se llevará a cabo aplicando el porcentaje de parcialidad”, advierte el funcionario.
Esto significa que si un empleado con jornada del 50% cesa su actividad, sus meses de laguna no se rellenarán con los 1.260 euros del ejemplo anterior, sino con la mitad: 630 euros. Es un recordatorio de que la sombra de la parcialidad persigue al trabajador incluso cuando ya no tiene contrato.
¿Qué ocurre si trabajo solo medio mes?
Otra duda recurrente en las oficinas de la Seguridad Social es qué sucede con esos meses “híbridos” en los que se trabaja unos días y otros no. Muñoz Cuenca establece dos supuestos claros para determinar qué base aparecerá en el cálculo de la pensión:
- Si lo cotizado supera la mínima: Si en los pocos días que has trabajado has ganado (y cotizado) más de lo que marca la base mínima mensual (o la proporcional por tu jornada), se toma esa cifra real.
- Si lo cotizado no llega a la mínima: Si la base por esos días es inferior a la mínima garantizada, la Seguridad Social “rellena” por la diferencia hasta alcanzar ese suelo mínimo. “El objetivo es que esos parones no tengan efectos devastadores. Pero ojo: los autónomos siguen siendo los grandes olvidados de este mecanismo”, recuerda el experto, aludiendo a que el RETA sigue sin beneficiarse de esta integración.
Así y por todo lo explicado, la integración de lagunas sirve para proteger al trabajador de cara a la jubilación, para que su base reguladora (lo que se conoce como el 100% a la que tendría derecho en función de los años cotizados) no se vea reducida. Ahora bien, como bien explica Alfonso Muñoz, el sistema premia la continuidad, es decir, a partir del quinto año de “laguna”, el colchón empieza a desinflarse.

