Si existe un problema que preocupa a casi todos en España ese es el de la vivienda, ya que vemos como cada vez los jóvenes y no tan jóvenes lo tienen más difícil para acceder a la compra de una casa. Aunque el problema no solo se debe a los precios, que están disparados, sino también a otros causantes. La falta de oferta, que el Banco de España calcula en unas 700.000 viviendas, es otro factor importante en este problema.
La escasez de vivienda, para colmo, ahora se enfrenta a otro obstáculo más: el escaso suministro eléctrico. Y es que los promotores de viviendas están recibiendo una respuesta negativa por parte de las empresas distribuidoras en sus peticiones de suministro, lo que provoca un ‘tapón energético’ que no deja terminar las construcciones. Las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia, que ya de por sí tienen un mercado inmobiliario bastante tensionado, son las que más lo están sufriendo.
Pero esta problemática no afecta únicamente a las grandes ciudades. Según el debate en el programa 'Herrera en COPE' junto a Jorge Bustos, el atasco energético alcanza a provincias completas como Albacete, Gerona y Salamanca. Las cifras son preocupantes: en Guadalajara, un proyecto de 10.000 nuevas viviendas carece de garantía de suministro eléctrico; en Valencia, el 87% de los puntos de la red ya ha agotado su capacidad; y en Castellón la situación es extrema, con el 100% de la red eléctrica saturada.
La patronal alerta de un posible bloqueo
Desde la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA) han advertido del impacto que puede tener esta situación. Su director general, Jorge Ginés, ha trasladado en COPE la inquietud del sector: "Solemos tardar 20 años desde que iniciamos hasta que conseguimos ese suelo finalista, y en algunas zonas, el no tener la potencia suficiente asegurada podría retrasar aún más esa puesta a disposición".
De acuerdo con sus estimaciones, el problema podría retrasar la edificación de alrededor de 60.000 viviendas únicamente en la Comunidad de Madrid.
Familias que no pueden entrar a vivir
El problema también tiene consecuencias directas para los ciudadanos. En Estepona (Málaga), 72 familias no han podido instalarse en sus viviendas, ya finalizadas, debido a la ausencia de suministro eléctrico. Paco López, uno de los afectados, explica que los trabajos concluyeron en mayo del año pasado, pero todavía no disponen de luz por "un fallo de gestión que entendemos que ocurrió en el año 2021, que cuando se intenta resolver en el año 2024, Endesa ya había puesto la línea roja de que suspendía todas las conexiones superiores a un megavatio".
Un cuello de botella regulatorio
Para profundizar en las causas del colapso, el experto energético Vicente López-Ibor ha participado en 'Herrera en COPE'. Recuerda que el suministro eléctrico es "un servicio esencial" dentro de un sector regulado, pero advierte de que "hay un bloqueo en la red", donde "aproximadamente 8 o 9 de cada 10 peticiones se desatienden porque falta capacidad en el sistema".
El especialista apunta a diversos factores detrás de esta situación, entre ellos un freno normativo. "Hay un obstáculo, unas dificultades de carácter regulatorio que deberían resolverse", ha señalado. A su juicio, también influyen "unos determinados límites a las inversiones" y una planificación de la red poco flexible, lo que no solo retrasa proyectos de vivienda, sino que también perjudica la competitividad industrial y la llegada de centros de datos.

