El Gobierno de España ha sacado adelante la revalorización de las pensiones para este 2026 con una subida generalizada del 2,7%, aunque para las mínimas y no contributivas la subida será mayor y en torno a un 7% y 11,4%. Sin embargo, esta subida no siempre se traduce en el mismo aumento neto para el pensionista. La razón no está en una “rebaja” oculta de la pensión y sí en el IRPF, pues cuanto mayor sea la pensión anual, mayores serán las retenciones a aplicar, ya que recordemos el artículo 17 de la Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas lo considera como rendimiento del trabajo. Y lo que se anuncia en bruto no siempre se cobra en neto.
La cifra que ha encendido el debate, el 43%, procede de ejemplos atribuidos al Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) y reproducidos por varios medios. Es importante aclarar que no es una tasa general para todos los pensionistas ni un porcentaje uniforme para todas las pensiones “bajas”, sino un resultado posible en determinados perfiles en los que el incremento de renta empuja la cuota a un nivel superior. Aun así, el dato ilustra que la subida existe, pero una parte vuelve a las arcas públicas por la vía fiscal.
La subida existe, pero el efecto en el bolsillo es el mismo
El incremento del 2,7% aparece fijado en la norma publicada en el BOE (Real Decreto-ley 3/2026), que también actualiza la pensión máxima para 2026. Esa revalorización se aplica sobre la cuantía reconocida, pero el impacto real depende de lo que ocurra con el impuesto. Si la pensión anual crece, la base sobre la que se calcula el IRPF también lo hace y, con un impuesto progresivo, el tramo efectivo puede cambiar.
Aquí se concentra la confusión. El IRPF no “quita” la subida de la pensión. Lo que hace es gravar una renta que ahora es mayor. De ahí que dos pensionistas con el mismo porcentaje de revalorización puedan notar incrementos netos distintos, es decir, que no solo importa cuánto se cobra, también importan la situación familiar, los mínimos personales, la comunidad autónoma y si existen otras rentas además de la pensión.
En que casos el Estado se queda con el 43% de la mejora
Esto se debe a un efecto técnico, pues en esas franjas de renta (entre los 15.000 y los 22.000 euros), al subir la pensión, el jubilado pierde parte de la “reducción por rendimientos del trabajo”, lo que dispara artificialmente lo que paga por cada euro nuevo ingresado.
La siguiente tabla muestra como sería esto para un pensionista de 66 años y a pensiones anuales que, según el propio material, están entre las más bajas que ya tributan por IRPF. El cuadro compara pensión y cuota de IRPF en 2025 y 2026, con la revalorización del 2,7%, y calcula cuánto del incremento se absorbe vía impuesto.
| Pensión 2025 | Pensión 2026 (2,7%) | IRPF 2025 | IRPF 2026 | Incremento pensión | Incremento IRPF | % del incremento que va a Hacienda | Incremento neto estimado |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 16.320,53 € | 16.761,18 € | 191,15 € | 380,63 € | 440,65 € | 189,48 € | 0,43 € | 251,17 € |
| 18.504,03 € | 19.003,61 € | 1.130,04 € | 1.344,87 € | 499,61 € | 214,83 € | 0,43 € | 284,78 € |
| 20.560,00 € | 21.115,12 € | 2.014,12 € | 2.252,82 € | 555,12 € | 238,70 € | 0,43 € | 316,42 € |
| 22.616,00 € | 23.226,63 € | 3.077,30 € | 3.260,49 € | 610,63 € | 183,19 € | 0,30 € | 427,44 € |
| 24.672,00 € | 25.338,14 € | 3.694,10 € | 3.893,94 € | 666,14 € | 199,84 € | 0,30 € | 466,30 € |
| 26.728,00 € | 27.449,66 € | 4.310,90 € | 4.527,40 € | 721,66 € | 216,50 € | 0,30 € | 505,16 € |
En los tres primeros casos, el patrón se repite, pues de un incremento de entre 440 y 555 euros al año, el aumento de IRPF se lleva en torno a 189 a 239 euros. Es decir, alrededor del 43% del alza. A partir de un escalón superior de pensión, el porcentaje atribuido a Hacienda baja al 30% en el propio cuadro, de modo que el incremento neto anual sube con claridad.
Ahora bien, los ejemplos no detallan todos los supuestos fiscales que explicarían exactamente por qué el salto es del 43% en unas rentas y del 30% en otras. Por eso conviene evitar una conclusión automática de que el mensaje correcto no es que “Hacienda se queda con el 43% de la subida de las pensiones más bajas”, sino que en algunos tramos y perfiles esa puede ser la proporción del incremento absorbida por el impuesto.
De hecho, si miramos de la AEAT para 2026 (que se pueden consultar en este enlace ) las cantidades pueden variar. Esta tabla es para una simulación de un contribuyente estándar (soltero, sin discapacidad, menor de 75 años pero mayor de 65) residente en una comunidad de régimen común sin deflactación autonómica adicional.
| Pensión Mensual 2025 (x14) | Bruto Anual 2025 | Incremento Bruto (2,7%) | Bruto Anual 2026 | Tramo Marginal IRPF | Impuesto sobre Incremento (Aprox.) | Incremento Neto Real | % Absorción Fiscal |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1.000 €(Mínima) | 14.000 € | +980 € (7%)* | 14.980 € | 19% / 24% | ~100 €** | ~880 € | ~10% |
| 1.500 €(Media) | 21.000 € | +567 € (2,7%) | 21.567 € | 30% | ~170 € | ~397 € | 30% |
| 2.000 € | 28.000 € | +756 € (2,7%) | 28.756 € | 30% | ~227 € | ~529 € | 30% |
| 2.500 € | 35.000 € | +945 € (2,7%) | 35.945 € | 30% / 37% | ~310 € | ~635 € | 33% |
| 3.000 € | 42.000 € | +1.134 € (2,7%) | 43.134 € | 37% | ~420 € | ~714 € | 37% |
| 3.284 €(Máx 25) | 45.976 € | +1.241 € (2,7%) | 47.217 € | 37% | ~459 € | ~782 € | 37% |
Por qué ocurre: la diferencia entre el “2,7%” anunciado y el neto cobrado
El punto de partida es que la revalorización se calcula sobre la pensión bruta y el IRPF, en cambio, se calcula sobre la renta anual con una estructura progresiva. Eso significa que cada euro adicional puede tributar a un tipo marginal mayor que el tipo medio que ya se estaba pagando. De ahí la sensación de que “la mitad se queda en impuestos” en determinados ejemplos, pero no porque el sistema se apropie del incremento por decreto, sino porque el incremento eleva la base y parte de ese aumento se grava.
Este matiz es esencial para entender el debate sin ruido. La revalorización cumple el objetivo formal de mantener el poder adquisitivo frente a la inflación, pero el resultado final en el bolsillo no es homogéneo. La subida se cobra; lo que cambia es cuánto de esa subida queda después de impuestos.
Mirar el neto
La revalorización del 2,7% es una cifra real y está fijada. Pero el pensionista que quiera saber qué gana “de verdad” necesita bajar al terreno neto y mirar cuánto sube su pensión anual y cuánto crece su IRPF. En muchos casos el aumento será claro. En otros, una parte relevante del incremento se irá en impuestos, especialmente si el salto de renta modifica el tipo efectivo.

