El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha corregido a la baja el dato del Índice de Precios de Consumo (IPC) adelantado en enero y ha situado la inflación interanual en el 2,3%, una décima menos respecto a ese 2,4% estimado a finales del mes pasado. La revisión confirma una moderación más intensa de lo previsto y sitúa el índice seis décimas por debajo del registro de diciembre, encadenando así tres meses consecutivos de descensos.
La corrección sitúa la inflación en su nivel más bajo desde junio de 2025 y consolida la desaceleración iniciada tras el repunte de octubre, cuando el IPC alcanzó el 3,1%, su tasa más alta en 16 meses. El ajuste responde, según el INE, al comportamiento de los carburantes y a una evolución más contenida de la electricidad en comparación con enero del año anterior.
Carburantes y electricidad, claves en la revisión
Estadística explica que la bajada de los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, frente al incremento registrado en enero de 2025, ha sido determinante en la moderación del índice. También ha influido que la electricidad subiera, pero con menor intensidad que hace un año.
Por grupos, vivienda recortó tres puntos su tasa interanual, hasta el 2,7%, debido a la evolución de la electricidad. En cuanto al transporte, se redujo casi dos puntos su tasa y se situó en el -0,1%, reflejo del abaratamiento de las gasolinas.
La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, se mantuvo sin cambios en el 2,6% por tercer mes consecutivo, lo que evidencia que la desaceleración sigue apoyándose principalmente en los componentes energéticos.
Desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa destacaron la fuerte bajada del mes de enero que es la más acusada desde marzo de 2025 y subrayaron que la evolución de los precios se mantiene en línea con el objetivo del Banco Central Europeo, próximo al 2%.
Los huevos lideran las subidas anuales
Pese a la moderación general, la revisión del INE confirma fuertes tensiones en determinados alimentos. En términos interanuales, los huevos encabezan las subidas con un incremento del 30,7%, seguidos del transporte combinado de pasajeros (+26,5%), la recogida de basuras (+26%), la joyería y relojes (+24,7%) y el transporte ferroviario (+19,1%).
En el lado contrario, los mayores descensos anuales corresponden a los aceites vegetales (-20,6%), los combustibles líquidos (-11,5%), la gasolina (-7,4%), los videojuegos y consolas (-7,1%) y el butano y el propano (-6,7%).
Los precios bajan un 0,4% en el mes impulsados por las rebajas
En términos mensuales, el IPC bajó un 0,4% respecto a diciembre, su mayor retroceso desde septiembre de 2024, cuando disminuyó un 0,6%.
La caída del IPC en enero es consecuencia de la bajada de precios del 13,1% en vestido y calzado por la campaña de rebajas de invierno; del abaratamiento de las actividades recreativas, deporte y cultura en un 2,8% por el menor coste de los paquetes turísticos; y del grupo de transporte, que recortó sus precios un 1,1% por la disminución de los servicios relacionados con vehículos personales y de los combustibles y lubricantes.
Por el contrario, el grupo de vivienda elevó un 0,9% sus precios en enero respecto al mes anterior a causa del encarecimiento de la electricidad.
En concreto, lo que más subió de precio en enero frente a diciembre fueron las hortalizas (+10,3%), las legumbres (+8,7%) y los seguros de salud (+6%), mientras que lo que más bajó fueron el alquiler de vehículos (-24,2%), la ropa de bebé (-15,8%) y el transporte ferroviario (-15,7%).
El IPC armonizado (IPCA) recortó seis décimas su tasa interanual en enero, hasta el 2,4%, con una variación mensual del -0,8%.
Madrid, la comunidad con la tasa más alta
Por comunidades autónomas, todas presentaron tasas interanuales positivas en el arranque del año.
Madrid registró la tasa más elevada, con un 3%, seguida de Cantabria y Comunidad Valenciana, ambas con un 2,5%, y Baleares, con un 2,4%. Estas cuatro regiones fueron, junto a las ciudades autónomas de Ceuta (2,9%) y Melilla (2,4%), las únicas que situaron su inflación por encima de la media nacional del 2,3%.
En el extremo contrario, Asturias, Castilla-La Mancha, Galicia, Murcia y La Rioja anotaron las tasas más moderadas, todas ellas con un 1,9%.
Cambios en la cesta de la compra: sale la corbata y entra el aguacate
El IPC publicado por el INE es el primero elaborado con base en 2025. La principal novedad es la implantación de una nueva clasificación de consumo, de modo que el índice pasa de 12 a 13 grandes grupos.
Además, se revisa la cesta de la compra, se actualizan ponderaciones y se introducen mejoras metodológicas. Entre los nuevos productos que entran en el cálculo figuran los aguacates y los arándanos en alimentación; los refrescos de té y la cerveza con limón en bebidas; y las radiografías en servicios médicos. Salen otros artículos considerados en desuso, como la corbata y el pañuelo.
Estadística ha explicado que la base 2025 incorpora mejoras en el proceso de recogida y grabación de precios. Hasta ahora, cuando se detectaba un cambio relevante en las características de un producto, el ajuste se incorporaba al cálculo un mes después. Con el nuevo procedimiento, y gracias a la utilización generalizada de dispositivos electrónicos en la recogida de datos, estos ajustes se incorporan en el mismo mes en que se producen.
Asimismo, el INE continúa desarrollando métodos de recolección automatizada mediante el uso de bases de datos empresariales, recogida automatizada en Internet y herramientas informáticas en establecimientos, que se irán incorporando progresivamente al cálculo del índice.
La corrección del INE, aunque limitada a una décima, refuerza la idea de que la inflación mantiene una senda de desaceleración más sólida de la inicialmente prevista. No obstante, la persistencia de subidas significativas en determinados alimentos y servicios apunta a que la estabilización de la inflación en torno al 2% aún dependerá de la evolución de los precios energéticos y del comportamiento del consumo en los próximos meses.

