En la medicina española, los cirujanos están entre los especialistas mejor pagados, aunque las cifras varían mucho según si trabajan en la sanidad pública, en la sanidad privada y según su nivel de especialización.
Este contraste salarial se observa especialmente en el caso de Diego González Rivas, un cirujano torácico español de renombre internacional que se ha hecho famoso entre el gran público tras varias apariciones en televisión, en La Revuelta, programa de RTVE presentado por David Broncano.
En una entrevista realizada en el canal de YouTube, Vaya vaina, el médico ha contado cuánto es lo máximo que le han pagado en una operación, aunque ha querido dejar claro que no es lo habitual. “¿Lo máximo que me han pagado por una operación?”, se pregunta antes de responder con claridad: “Hasta casi seis ceros”.
De una operación imposible en Estados Unidos a un jet privado en el Kilimanjaro
Diego explica que el caso surgió a raíz de un paciente con un poder adquisitivo extraordinario. “Un multi multi multi millonario me recogió en el Kilimanjaro con su jet privado”, relata.
El cirujano acababa de operar en Tanzania y se encontraba de viaje por la zona. Tenía previsto tomarse unos días para subir el Kilimanjaro, una experiencia que asegura requerir “cinco o seis días mínimo”.
Fue entonces cuando este magnate se puso en contacto con él: “Quiero que operes a mi mujer. Es un caso complicado porque en Estados Unidos no eran capaces”.
Diego intentó encajar la operación en su agenda y propuso hacerlo días después, ya en Europa, ya que su plan era realizar esta subida y luego tenía un vuelo hasta Bucarest, donde tenía que operar, por lo que le propuso operar allí. “Si quieres ir a Bucarest, le opero el día 26”, le explicó.
“No te preocupes, te pagamos lo que quieras”
La insistencia en operar de urgencia y con una fecha concreta, marcó la diferencia. “”Queremos que le operes el 25”, le dijo. Ante la sorpresa del cirujano, la explicación fue todavía más insólita: “Porque según la carta astral, el 25 por la mañana es el mejor día. No te preocupes, te pagamos lo que quieras”.
Diego recuerda que intentó explicar la imposibilidad logística. “Hombre, pero es que el día 25 estoy en el Kilimanjaro, arriba”. La solución del magnate fue inmediata: “No te preocupes. Pongo mi jet privado allí”. Y así ocurrió.
Cuando el entrevistador le pregunta si fue él quien puso el precio, Diego evita dar cifras exactas. “Bueno, mejor no os lo digo”. Eso sí, confirma que se trata de una de las intervenciones mejor pagadas de su carrera: “De las más”, matiza, dejando claro que son situaciones absolutamente excepcionales dentro de la profesión médica.

