Fin a los sobres individuales de salsas, azúcar o sal en los bares y restaurantes españoles. La Unión Europea ya ha puesto fecha para el adiós definitivo a los típicos envases monodosis de kétchup, mayonesa, azúcar, sal o incluso aceite y vinagre, que llevan décadas en las mesas de los negocios de hostelería de toda España. Como ya avisaron el pasado mes de abril de 2025, el nuevo reglamento de la UE que regula el uso de envases desechables tendrá efecto el próximo 12 de agosto de 2026.
Tras otras medidas de carácter similar, como la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, que afectan a los supermercados y comercios de alimentación con el fin de reducir la comida que se tira a la basura, ahora será el turno de los restaurantes y negocios de hostelería, que deben ponerse las pilas en el objetivo de reducir los residuos plásticos y avanzar hacia un consumo más sostenible.
El nuevo reglamento europeo que pone fin a las monodosis
La medida forma parte del Reglamento (UE) 2025/40, conocido como PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation), que regula los envases y residuos de plástico desechables en todo el continente en lo que se refiere a los países miembros.
El texto establece que los envases solo podrán comercializarse si cumplen los requisitos de sostenibilidad fijados por la UE. En concreto, señala que “los envases solo podrán ponerse en el mercado si cumplen con este Reglamento” (artículo 4).
La fecha clave será el 12 de agosto de 2026, cuando esta normativa entre plenamente en vigor. Además, ese mismo día quedará derogada la antigua Directiva 94/62/CE sobre envases, que hasta ahora regulaba este ámbito.
A partir de entonces, bares y restaurantes deberán sustituir estos sobres por alternativas más sostenibles, como dispensadores rellenables o formatos reutilizables.
La excepción: la comida a domicilio y razones de higiene
Aunque la prohibición afectará directamente a los locales que sirven comida in situ, la normativa también contempla excepciones ligadas a la higiene y al transporte. Es decir, quedará desligado de la nueva norma los servicios de comida take-away o a domicilio.
En este sentido, las monodosis podrán seguir utilizándose en determinados casos, como pedidos de comida para llevar o reparto, así como en centros sanitarios o asistenciales, siempre bajo condiciones específicas.
Además, antes de agosto de 2026 la Comisión Europea aprobará un sistema de etiquetado armonizado para que los consumidores puedan identificar correctamente cómo gestionar estos residuos.
La hostelería deberá avanzar hacia envases reutilizables
El reglamento no solo elimina formatos de un solo uso, sino que también introduce nuevas obligaciones para el sector HORECA.
Por ejemplo, a partir de febrero de 2027, los establecimientos deberán permitir que los clientes puedan llevar su propio recipiente para bebidas o comida preparada.
Y desde febrero de 2028, los bares y restaurantes deberán ofrecer directamente la opción de envases reutilizables dentro de sistemas de reutilización.
Eso sí, las microempresas quedarán exentas de algunas de estas obligaciones.
La UE evaluará el impacto ambiental de la norma en los próximos años
El objetivo principal de esta regulación es frenar el enorme volumen de residuos plásticos generados por envases de un solo uso, considerados una de las principales fuentes de contaminación en Europa.
De hecho, el reglamento prevé que la Comisión realice una evaluación general antes de agosto de 2034, analizando su contribución al mercado interior y a la sostenibilidad ambiental, incluyendo un apartado específico sobre el sistema agroalimentario y el desperdicio alimentario.
Con esta hoja de ruta, Bruselas busca transformar por completo la forma en la que consumimos y gestionamos envases en la vida cotidiana, empezando por un gesto tan simple como añadir azúcar al café o abrir un sobre de kétchup en un restaurante.

