España se consolida como uno de los destinos favoritos de los inmigrantes. Según el INE, tan solo en 2025 el país percibió un saldo migratorio de unas 1.700 personas al día, la mayoría procedentes de Latinoamérica, la Unión Europea y Marruecos. Aunque las pateras acaparan titulares, el 95% de los inmigrantes llega por vía aérea con visado de turista, trabajo o estudio.
Entre ellos está Andrés, un ingeniero en sistemas colombiano que decidió probar suerte en España. Llegó hace años como project manager de una multinacional y con un contrato que dejaba unos 3.500 euros al mes. “Me parecía un buen sueldo, pero me empecé a dar cuenta que ya no podía hacer las mismas cosas que en Colombia. Tenía para lo básico, cuando llegó el mes, casi quedo sin nada", explica a Elandrevlog.
“El alquiler consumía el 60% de mi sueldo”
En Madrid, Andrés alquiló un estudio en el Paseo de la Castellana, cerca del Santiago Bernabéu que le costaba 1.100 euros al mes. Aunque confiesa que “era caro”, se lo quedó porque “los acabados eran bonitos”. El problema no era solo el precio, sino la proporción. “Si quería vivir en un sitio mejor, el alquiler subía a 2.000 euros, consumiendo el 60% de mi sueldo”. En Colombia, donde trabajaba antes, asegura que aunque ganara menos, “ahorraba más”.
Además de su buen sueldo, se encontró con otra barrera: la soledad. “Los españoles son muy buenas personas, pero tienen sus círculos cerrados. En dos años no logré que me invitaran a una boda ni entrar en su círculo íntimo”, dice.

Decidió probar suerte en Málaga buscando un ambiente más relajado, pero con el teletrabajo, su vida social empeoró. “Mis amigos eran personas de 60 o 70 años”, detalla. Sin embargo, fue ahí donde escuchó por primera vez sobre Abu Dhabi: “Me contaron que sus hijos estaban ganando mucho dinero y comprándose Porsches”.
En su profesión, un project manager en Abu Dhabi puede ganar entre 15.000 y 20.000 dólares libres de impuestos, casi cuatro veces más que en España. Es por ello que decidió probar suerte y lanzarse. Tras enviar más de 1.000 aplicaciones por LinkedIn, salieron dos ofertas: Dubái y Abu Dhabi. Apostó por la última, donde encontró una ciudad “extremadamente moderna y futurista” y con un ambiente “parecido a la de Bogotá, pero con más seguridad”.
“En España ganaba bien, pero no ahorraba. Aquí sí”
Con la Golden Visa de 10 años, Andrés pudo comprar una vivienda con un crédito hipotecario islámico, que no hipoteca la casa y tiene tasas bajas. “Es como comprar un móvil. Te encuentras a un agente en un centro comercial y te convence de que lo hagas”.
Hoy, este colombiano vive en una ciudad donde la delincuencia es casi inexistente, los sueldos no tienen impuestos y el costo de vida, aunque es alto, permite ahorrar. “En España hacía lo mismo, pero no entendía muy bien el tema de los impuestos. Aquí, con la misma profesión, se puede ahorrar bastante”.

