Unos bisabuelos de 87 y 90 años cuidan de sus siete bisnietos y organizan cada año una gran fiesta de pijamas familiar

Su nieta asegura que son el mayor apoyo de la familia, cuidan de los pequeños, asisten a todos sus eventos y mantienen vivas tradiciones como la fiesta anual de pijamas para sus 14 bisnietos.

La familia en una de sus fiestas |Cortesía de Lauren Brusie a Business Insider
Fecha de actualización:

A medida que pasan los años, muchas familias reducen el contacto entre generaciones por la distancia o el ritmo de vida. Sin embargo, en algunos hogares ocurre justo lo contrario: los mayores se convierten en el pilar que sostiene el día a día. Es el caso de una pareja de 87 y 90 años que no solo mantiene una relación estrecha con sus nietos, sino que siguen cuidando de sus bisnietos y organizando fiestas familiares que reúnen a toda la familia.

La historia la cuenta su nieta, madre de siete hijos, en Business Insider, donde asegura sentirse “afortunadísima” por contar con un apoyo así. El año pasado, sus abuelos organizaron una fiesta de pijamas navideña para nueve de sus 14 bisnietos. Es una tradición anual que incluye galletas, helado, juegos, peleas amistosas entre los niños y películas, y que culmina a la mañana siguiente con los bisabuelos levantándose temprano para preparar el desayuno “sonrientes y llenos de energía”.

“Como nieta de 34 años, no sé de dónde sacan tanta energía”, explica. Para ella, sus abuelos siempre han sido “las personas más alegres, generosas y trabajadoras” que conoce. Durante su infancia estuvieron presentes en cada partido, cada evento escolar y cada verano familiar. Ahora, esa misma implicación continúa con la siguiente generación.

Un apoyo constante desde el primer día

Según relata, sus abuelos estaban esperando a la puerta del hospital cuando nació su primera bisnieta, y desde entonces no se han perdido nada importante. Durante unos años incluso vivieron puerta con puerta, lo que permitió que los niños crecieran viéndolos a diario. Hoy siguen visitándolos al menos una vez por semana, acuden a sus competiciones deportivas y, cuando hace falta, ayudan a llevarlos al colegio o a las actividades extraescolares.

Son, además, los cuidadores de confianza para cualquier imprevisto. “Son dos de las personas con las que mis hijos se sienten más cómodos”, explica. Y no se trata solo de apoyo diario; también han creado tradiciones especiales, como invitar a cada bisnieto, al cumplir cuatro años, a una comida y jornada de compras a solas con ellos. En dos ocasiones incluso adelantaron la norma a los tres años “porque estaban demasiado emocionados para esperar”.

Lejos de llevar una vida tranquila y sedentaria, ambos mantienen una agenda activa, participan en clubes de camping, ligas de golf y bolos, noches de cartas, viajes y encuentros sociales, además de seguir el ritmo de hijos, nietos y bisnietos. Para su nieta, parte de su longevidad puede ser genética, pero cree que su verdadera energía nace de su actitud: “Siempre han trabajado duro y disfrutado la vida”.

“Son la mayor bendición de nuestras vidas”

La nieta reconoce que no todo el mundo tiene bisabuelos tan presentes. “No conozco a nadie que tenga bisabuelos tan involucrados en la vida de sus hijos”, afirma. Y asegura que ahora, como madre, entiende aún más el valor de esa relación.

Sus abuelos, por su parte, restan importancia a su dedicación. Dicen que pasan tanto tiempo con la familia simplemente porque la quieren. Ambos atribuyen su longevidad a haber tenido “suerte” y esperan que sus hijos, nietos y bisnietos recuerden siempre que fueron queridos y bien tratados.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias