Una mujer de 100 años desvela sus inesperados secretos de longevidad que sus hijas no quieren que comparta: “No digas eso”

La centenaria, atribuye su larga vida a mantenerse activa, cuidar su alimentación y disfrutar de pequeños placeres que sus hijas no querían que revelase.

Joan Eichner |Joan Eichner – People
Fecha de actualización:

Alcanzar los 100 años es una meta para muchos impensable. En la mayoría de casos suele asociarse a hábitos y rutinas saludables, pero esto supone no poder darse ningun capricho. Y es lo que ha demostrado Joan Eichner, una centenaria residente en Texas (Estados Unidos) que, tras cumplir un siglo de vida, compartió algunos de sus secretos de longevidad, incluidos algunos inesperados que, según contó, sus propias hijas le recomendaron no mencionar.

Eichner celebró su 100 cumpleaños en el Moody Family YMCA de Dallas, el centro donde entrena habitualmente. Según la revista People, allí explicó que, además de mantenerse activa, también disfruta de pequeños placeres. “Suelo decir vino y bombones, pero mis hijas me dijeron: ‘¡No digas eso!’”, relató entre risas.

Más allá de esta anécdota, la centenaria destacó la importancia de la constancia en el día a día. “Cuando no quieras levantarte de la cama por la mañana, levántate y sigue adelante”, aconsejó, insistiendo en la importancia de mantener una actitud activa.

Mantenerse activa y cuidar las relaciones sociales

Uno de los pilares de su longevidad es el ejercicio regular. Joan Eichner participa en tres clases de aquagym a la semana, una actividad que combina con el componente social que considera fundamental. “Me encanta el agua, pero me encantan aún más las amistades”, explicó sobre su rutina en el centro deportivo.

Su estilo de vida también incluye otros hábitos, que segun una entrevista realizada en Today incluyen entre otras actividades leer a diario, hacer crucigramas y pasar tiempo al aire libre, especialmente en el Jardín Botánico de Dallas. Además, mantiene una alimentación basada principalmente en frutas y verduras, con un consumo reducido de carne, aunque sin renunciar a algún capricho ocasional.

La vida social ocupa un lugar destacado en su día a día. Participa en actividades comunitarias a través de su iglesia y dedica tiempo a iniciativas solidarias, como la elaboración de materiales para niños hospitalizados. Según su entorno, su carácter abierto le ha permitido mantener amistades durante años, incluso surgidas de encuentros cotidianos.

No me siento mayor. Me encanta estar viva y todo lo que hago”, aseguró en la entrevista, reflejando una actitud vital que, junto a sus hábitos, ha marcado su forma de entender el envejecimiento.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias