Si para una familia numerosa el día a día ya es un reto de por sí, en un momento donde el coste de vida crece a un ritmo mucho más alto que los salarios, lo es aún más. Tanto en España como en el resto de países, incluyendo Estados Unidos. Chaunie Brusie, madre de 5 hijos, puede dar fe de ello, teniendo que hacer todo tipo de peripecias para llegar a final de mes.
En un principio, había podido trabajar sin problema como escritora, de forma autónoma, pero lleva 10 años que los encargos han disminuido drásticamente. Así, cuenta que el trabajo de su vida “se había esfumado”. A esto se suma que, según cuenta en primera persona para ‘Business Insider’, todas las ofertas de empleo a las que se presenta “son un callejón sin salida”.
“Ahora me encuentro en paro, a punto de cumplir los 40, y con la sensación de no tener ninguna competencia profesional realmente válida”, confiesa, explicando que, para compensar esa pérdida de ingresos, su marido y ella han tenido que buscar distintos trabajos para poder vivir. “Entre los dos, sumamos 10 trabajos diferentes. Y aún así, parece que no es suficiente”.
Difícil compatibilizar con el trabajo de casa
Brusie explica que, en su caso, tiene el hándicap de la familia numerosa, siendo todo un trabajo de por sí llevar la casa al día. En el citado medio, afirma que siempre ha sido ella quien se ha hecho cargo de las labores domésticas y el cuidado mayoritario de los niños.
“No contamos con ayuda externa, así que tener que buscar un trabajo que me obligue a salir de casa supondría cambiarlo todo. Por ejemplo, ni siquiera tenemos cómo llevar a nuestra hija menor al colegio, ya que ella empieza una hora y media más tarde que mi marido”.
Por ello, hasta el momento, la solución que ha encontrado es ir uniendo distintos trabajos a tiempo parcial. En su caso, sigue trabajando como escritora autónoma, desde casa, unas 20 horas a la semana, lo que le genera entre 2.000 y 3.000 dólares al mes. A este, se le suman los siguientes empleos: enfermera especializada en GLP-1 a distancia (de 2 a 4 horas a la semana, solo a comisión), auxiliar de biblioteca (de 10 a 30 horas a la semana, por 16 dólares la hora) aunque es suplente y no la llaman todas las semanas, y enfermera a domicilio (12 horas al mes, por 40 dólares la hora).
Asimismo, Brusie ha completado una formación para trabajar de profesora sustituta en el colegio de su hija, durante las horas que ella tiene clase, lo que le podría generar próximamente unos 115 dólares al día. “Así podría seguir llevándola al colegio, ganar algo de dinero sin necesidad de pagar un servicio de guardería adicional y tener la opción de rechazar los trabajos cuando tenga otros compromisos”, indica.
En la misma línea, puede trabajar de sustituta de personal de apoyo, pero debido a su bajo salario (12 dólares la hora), de momento ha preferido no aceptar esos trabajos “con la esperanza de ganar dinero en otro sitio”. Además, suelen surgir a última hora, por lo que le es difícil aceptarlos si ya se ha comprometido con turnos mejor pagados en la biblioteca o en enfermería.
En último lugar, como sus otros seis trabajos “no eran suficientes”, decidió apuntarse al curso previo para obtener la licencia de agente inmobiliario. “Ya estoy en números rojos, existe la posibilidad de que pueda reemplazar mis ingresos y el sector inmobiliario podría darme la flexibilidad que busco. Pero sé que será un camino largo, así que tendremos que ver si es una opción viable”, señala.
Por su parte, su marido, trabaja principalmente como profesor a tiempo completo (40 horas a la semana, por 4.000 dólares al mes), siendo la principal fuente de ingresos de la familia, además de que este puesto incluye seguro médico y planes de jubilación. Pese a ello, él también trabaja aparte como agricultor y ganadero sobre unas 5 horas a la semana y de carpintero profesional, entre 10 y 20 horas a la semana, lo que le genera entre 1.000 y 2.000 dólares al mes.
Aunque puede parecer que, entre todos los empleos, ganan más que suficiente para mantener a la familia, la realidad es otra, según Brusie: “este mes mi marido y yo no hemos ganado lo suficiente para pagar la factura de la tarjeta de crédito. Darse cuenta de que ni siquiera con 10 trabajos es suficiente resulta muy desalentador”.
“No es sostenible para ninguno de los dos”
Brusie explica que, lo ideal, sería encontrar un trabajo de enfermera a tiempo completo. Pero al llevar tanto tiempo fuera del sector, señala que tendría que empezar realizando turnos de noche. Esto le resulta “desalentador tanto físicamente (ya lo he hecho y lo odié) como en términos logísticos”.
“Mi prioridad en la vida siempre ha sido estar lista y disponible para mis hijos, y asistir a todos y cada uno de sus eventos, partidos y fiestas escolares”, expresa, reconociendo que debe aceptar que eso va a cambiar ahora. “Tener que compaginar 10 trabajos diferentes que ni siquiera nos dan para pagar las facturas no es sostenible (ni, seamos sinceros, saludable) para ninguno de los dos, y algo tiene que cambiar tarde o temprano. Solo espero encontrar una solución pronto”, concluye.