Hace una década, Rosa y Jesús creyeron en la promesa de la nueva política. Aportaron dinero a Podemos cuando el partido hablaba de igualdad, justicia social y defensa del débil. Hoy, esa misma pareja, jubilada, se ha quedado sin casa, sin ingresos del alquiler y sin fe en la izquierda.
“Soy socialista y he militado en el partido muchos años y mi marido y mi hijo son de Podemos. Pero cuando vi que se decidió apoyar la okupación, se acabó. Están dando cobertura a estos sinvergüenzas. Esto no va de ideología, sino de sentido común”, dice Rosa María a Susanna Griso en Espejo Público.
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Su historia empieza en Denia, donde tenían una vivienda con la que soñaban disfrutar la jubilación. Hoy, esa casa está ocupada. La inquilina dejó de pagar hace más de año y medio y vive allí, según Rosa “a nuestra costa, con piscina y a pie de playa, lo que he tardado 70 años en tener".
“Nos deben 8.000 euros”
Rosa y Jesús suman más de 8.000 euros en impagos. Y mientras la inquilina aprovecha la lentitud judicial, ellos siguen afrontando los gastos: luz, agua y mantenimiento. “Nos llaman rentistas, pero ¡la rentista es ella! Está ocupando mi casa”, lamenta Rosa.
El golpe económico llega además en el peor momento. Jesús ha sufrido ya dos infartos y Rosa está superando un cáncer. Ambos soñaban con retirarse tranquilos después de décadas de trabajo, pero la realidad queda muy lejos de aquel sueño: “Vimos en Internet la trayectoria de nuestra inquilina… es terrorífica. No me extraña que sea vulnerable, pero vulnerable crónica porque no quiere trabajar porque vive muy bien así”.
Desde entonces, su vida se ha convertido en una interminable espera judicial. No saben cuándo podrán recuperar su vivienda, si es que alguna vez lo consiguen.
“Los okupas no existen”
La situación de Rosa y Jesús se encuentra en un contexto donde hay un debate político permanente sobre la ocupación en el país. Según el Ministerio del Interior, se registran unas 16.400 denuncias al año por usurpación o allanamiento. Sin embargo, desde Podemos, restan importancia a este fenómeno.
“No conozco a gente a la que le hayan ocupado la vivienda”, confesó Lara Hernández, quien ha estado liderando el anuncio de una nueva alianza de confluencia entre Sumar, IU, Más Madrid y los Comuns, prevista para materializarse el 21 de febrero de este 2026. Bajo esta ideología, en una entrevista en Espejo Público señaló que “los ocupas no existen. Son el 0,057% del total”.
Frente a estos datos, Rosa puntualiza que tan solo en la plataforma de afectados hay más de 50.000 casos “y somos muchísimos más”. El contraste entre los números y la experiencia alimenta la sensación de abandono: “Los apoyé económicamente y me engañaron. En las próximas elecciones votaré en blanco”, sentencia por su parte Jesús.
Rosa y Jesús no son un caso aislado. Su historia es un ejemplo del descontento de muchos votantes que, tras años de promesas incumplidas y escándalos, se sienten abandonados políticamente.