La Semana Santa se despide con un sol en casi todo el territorio español, pero el ‘regalo’ de Pascua viene con paraguas. Tras un lunes donde los termómetros han alcanzado los 30 grados en el Cantábrico y el sur peninsular, Roberto Brasero advierte de que el verano anticipado tiene las horas contadas.
Una borrasca que se descuelga por el Atlántico, calificada por el experto como una “minidana”, va a desplomar las temperaturas y a cubrir los cielos de media España durante las próximas horas.
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De playa a tormenta en 24 horas
El cambio será fulminante. Si ayer se disfrutaron de temperaturas inusuales en las playas del norte y del Mediterráneo, las primeras horas de este martes ya empezó a torcerse en Galicia, donde llegaron las primeras tormentas. Es el aviso de que la estabilidad se rompe de oeste a este, abriendo paso a un frente que no viene solo: llega con aire frío y mucho movimiento atmosférico.
Este martes, la inestabilidad se meterá de lleno por el oeste peninsular. Las lluvias y las tormentas empezarán a ganar terreno, acompañadas además de fuertes rachas de viento. Es el inicio de un episodio que nos recordará que abril siempre tiene una cara B, especialmente cuando venimos de valores térmicos tan exagerados.
Miércoles de barro y desplome térmico
El plato fuerte llegará el miércoles. Según Brasero, la borrasca seguirá girando sobre nuestra vertical y arrastrará polvo en suspensión. ¿El resultado? Lo que caiga del cielo no será agua limpia, sino barro. Este fenómeno afectará especialmente al sur y al centro de la Península, por lo que se recomienda no lavar el coche hasta que pase el episodio.
Pero lo más impactante no será el color del cielo, sino el de los termómetros. "Lo que van a caer, desde luego, serán las temperaturas", afirma el meteorólogo. Se espera una bajada brusca de hasta 10 grados en apenas 48 horas en zonas del interior y del sur. Un "mordisco" invernal que nos devolverá a la realidad de la primavera tras el espejismo veraniego de estos días.
“Menos mal que no ha sido en Semana Santa”
"Menos mal que esto no ha pasado en Semana Santa", así lo señala Brasero. Y es que de acuerdo al meteorólogo, la inestabilidad se concentrará en el oeste, el centro y el sur, mientras que en zonas del este y el norte el cambio no será tan drástico. Aun así, el viento de las tormentas y la caída térmica marcarán el ritmo de una semana post-vacacional muy movida.
La "minidana" pasará rápido, pero dejará huella en forma de barro y un ambiente mucho más fresco. Toca sacar de nuevo la chaqueta y tener paciencia con el tiempo, que este año ha decidido esperar a que se guardaran los pasos para empezar a descargar.