El éxito laboral acompañado de un salario a la altura, suele ser la meta de la mayoría de los trabajadores, pero cada vez son más las voces que cuestionan si el sacrificio personal compensa. Priorizar la salud mental, la rutina y el tiempo en familia se ha convertido en el nuevo lujo, una decisión que, sin embargo, siguen tomando mayoritariamente las mujeres, que son, habitualmente, las que renuncian a su proyección profesional para centrarse en los cuidados.
Este es el caso de Nerea. A sus 27 años, ha tomado una decisión que choca frontalmente con los mandatos sociales actuales: dejar un empleo de élite para ser ama de casa.
Ha trabajado desde los 18 hasta los 26 años en un sector exclusivo y exigente. Durante casi una década fue azafata de aviación privada, un puesto donde ganaba “más de 4.000 euros al mes”, pero que implicaba vivir “entre aeropuertos y hoteles cambiando constantemente de huso horario”, así lo explica en un vídeo publicado en su cuenta de Tik Tok, donde relata por qué decidió abandonar esa etapa de su vida para dedicarse al cuidado del hogar.
Una vida de lujo junto a reyes y celebridades
A pesar de la estabilidad económica que le proporcionaba su empleo, Nerea reconoce que el ritmo era insostenible. En su relato detalla que ha volado "con reyes, presidentes, empresarios" y “seguramente tu celebrity favorito”.
Define aquella época como “una etapa intensa, increíble y que me dio muchísimo”, en la que pudo recorrer “el mundo” y llevar una “vida profesional muy exigente”. Sin embargo, el coste personal de vivir siempre “con la maleta hecha” terminó pesando más que el salario.
Muchos la conocen ahora por su faceta dedicada al hogar, pero pocos sabían a qué se dedicaba antes. Ante las críticas o la incomprensión, Nerea es tajante respecto a su motivación.
“Hoy elijo una vida diferente, no por falta de ambición, sino porque sé exactamente lo que quiero en este momento de mi vida”, señala. Sus prioridades han cambiado radicalmente y ahora busca “paz, rutina y formar una familia”.
Cuenta con el apoyo de su pareja
Nerea ha podido dar este paso porque contaba con el apoyo de su pareja. Al igual que ocurre en otros hogares donde uno de los miembros se dedica a los cuidados, la economía compartida es fundamental para poder elegir este camino.
Explica que puede permitirse este cambio porque tiene “una pareja que me apoya, que confía en mí y que me ha dado la tranquilidad para poder parar y elegir otra etapa”.
Después de haber visitado “algunos de los lugares más épicos del mundo”, su mayor aspiración actual es la estabilidad doméstica: “Hoy solo quiero tener el cepillo de dientes en el mismo sitio”.
Su objetivo final es “estar presente” y “compartir lo cotidiano” con los suyos, lejos del estrés de la aviación, bajo una premisa clara que sentencia su decisión: “Porque esos momentos no se repiten y ese tiempo no vuelve”.