El debate sobre el uso y la obligatoriedad de la baliza V16 está en la calle o, mejor dicho, en la carretera. Si hace unos meses solo era necesario ponerse el chaleco reflectante y colocar los triángulos para señalizar una avería, ahora con el nuevo dispositivo de señalización es algo más sencillo. Pero no solo se trata de señalizar con mayor facilidad cuando tenemos una avería en medio de la carretera, sino también de cumplir con la normativa y evitar sanciones por parte de la Dirección General de Tráfico (DGT), que puede denunciarte por no tener este dispositivo dentro del coche, de ahí el debate generado en los último meses.
Pero si crees que con tener la baliza V16 en tu vehículo será suficiente para evitar multas, estás muy equivocado, ya que la ausencia de otros recambios o elementos obligatorios dentro del coche también puede provocar que la DGT nos multe.
Estamos hablando sobre todo de las herramientas para reparar nuestro coche cuando tenemos se nos pincha una rueda. El Reglamento General de Circulación y la propia Ley de Tráfico obligan a tener en el coche una rueda de repuesto o un kit antipinchazos para no quedarse tirados en la vía sin poder arreglar este tipo de problema.
Así lo establece el Anexo XII del Reglamento (que se puede consultar en el BOE), el cual señala que “los vehículos de motor y los conjuntos de vehículos en circulación deben llevar los siguientes repuestos y herramientas”, indicando después en el apartado c) que estos elementos son “una rueda de repuesto o una rueda de uso temporal, con las herramientas necesarias para el cambio de ruedas, o un sistema alternativo al cambio de las mismas que ofrezca suficientes garantías para la movilidad del vehículo”.
Alternativa a la rueda de repuesto
Muchos vehículos actuales ya no incorporan rueda de repuesto por razones como la reducción de peso, una mayor eficiencia, la reducción de costes de fabricación o, simplemente, para optimizar el espacio disponible.
En estos casos, la alternativa es un kit de reparación antipinchazos, que normalmente incluye un sellador líquido, herramientas y un compresor para solucionar de forma provisional un pinchazo. Este sellador, que suele presentarse en formato spray, actúa creando una capa protectora en el interior del neumático que lo sella y evita que pierda aire.
Multas por no tener el kit o la rueda de repuesto
La normativa es clara: si el vehículo no dispone de rueda de repuesto o, en su defecto, de un kit de reparación antipinchazos, el conductor puede enfrentarse a multas de hasta 200 euros por incumplir la Ley de Tráfico.
Teniendo en cuenta que un kit cuesta aproximadamente entre 25 y 30 euros, y que una rueda de repuesto puede situarse entre los 45 y los 85 euros, muchos conductores concluyen que no cumplir con la norma puede salir mucho más caro.
No es una sanción nueva
Los agentes de la Guardia Civil de Tráfico subrayan que esta infracción no es reciente. De hecho, recalcan que "está pasando desde hace años" y que no se trata de una multa que se haya añadido a raíz de la baliza.
Según explican, circular sin una rueda de repuesto o sin un sistema para reparar el neumático se considera, en principio, una infracción leve y no conlleva retirada de puntos (aunque en situaciones más graves sí podrían llegar a descontarse).
Además, recuerdan que la sanción por la rueda y la relacionada con la baliza son multas independientes. Esto significa que, en el peor de los casos, un conductor que no lleve ni la baliza ni el kit de reparación podría enfrentarse a dos multas que, sumadas, alcanzarían los 280 euros.