Solo hace falta entrar unos minutos a Internet para comprender lo que está sucediendo con la vivienda en España.
No se trata solo de Madrid o Barcelona. A lo largo de todo el territorio abundan anuncios que superan los 1.200 euros por pisos de 30 metros cuadrados.
Con estas cifras, destinar más del 50% del salario se ha convertido en un escenario habitual. Y es que, compartir piso hoy es la única salida para miles de adultos.
De acuerdo a los últimos informes de Idealista, la edad media de quienes comparten vivienda aumentó hasta tal punto de que, incluso, los mismos jubilados se ven en la necesidad de hacerlo.
450 € por una habitación
Geli Fernández tiene 58 años y lleva trabajando como camarera más de 40 años. Tras su divorcio vivió sola una temporada, pero los precios crecieron tanto que su bolsillo se vio asfixiado, hasta tal punto que tuvo que recurrir a compartir piso.
“Pago 450 euros por el alquiler y mi compañera 350 euros. Mi habitación es más grande. Lo hago porque los sueldos no te dan para vivir”, confiesa ante los micrófonos del programa de Antena 3 ‘Y Ahora Sonsoles’.
Aunque ahora tiene “más libertad económica”, recuerda que antes era más asequible poder acceder a una vivienda.
“Hace 9 años podía vivir sola, los sueldos daban para un apartamento digno”, sentencia la mujer ante Sonsoles Ónega, presentadora del programa.
A pesar del cambio, Geli afronta su realidad con muy buena cara. “Compartir me da una libertad económica para hacer otras cosas que no podía hacer cuando vivía yo sola”, explica.
Ante el panorama que atraviesa el país, historias como la de Geli se multiplican. Compartir piso ya no es cosa de estudiantes, sino el reflejo de una realidad donde acceder a una vivienda digna se ha convertido en un grave problema.