Lo que comenzó como un simple chat de WhatsApp, se ha convertido en una auténtica pesadilla para Francisco.
Con 66 años, este español ha perdido gran parte de sus ahorros por un amor que nunca existió.
“Me metí a un grupo de WhatsApp donde te ofrecían muy buena ganancia. Veía como el dinero que había invertido subía muchísimo”, confiesa al programa Malas Lenguas.
En él conoció a Josefa, una mujer de 47 años con la que rápidamente tuvo una conexión. “Dijo que estaba enamorada de mí”, señala.
La relación avanzó rápido, Josefa hablaba con él cada día y logró convencerle para invertir más. Esta vez, le pidió que aportara otros 100.000 euros, fraccionados, además del dinero que ya había ingresado. En total, 200.000 euros.
Francisco asegura que la vio en videollamada y que la mujer era la misma de las fotos. Pero el equipo del programa descubrió lo contrario: Josefa no era real.
“Me han estafado 200.000 euros. Llegué a enamorarme de una persona que no es. Estoy viendo que es la IA que se está metiendo en lo humano para engañar”, sentencia el hombre.
Una estafa cada vez más común
Las fotografías fueron robadas de una persona real y los mensajes provenían de un sistema de inteligencia artificial capaz de mantener conversaciones con naturalidad.
El policía investigador José María Benito lo confirma: “Hemos visto cómo los delincuentes son capaces de crear a individuos con inteligencia artificial que pueden conversar contigo. Esta es una variante de la estafa del amor, porque aquí le estaban diciendo que invirtiera para que los dos ganaran dinero”.
En los últimos meses, casos como el de Franscisco se han multiplicado. Solo en 2025, la Policía Nacional registró más de 1.200 denuncias por estafas sentimentales digitales, un 30% más que el año anterior.
Tras muchas de ellas, hay rostros generados por ordenadores y conversaciones creadas con IA tan realistas que engañar ya no requiere presencia física, solo una conexión a Internet.