La compañía Ericsson encara hoy, 19 de febrero, la última reunión del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 167 trabajadores en España. Una cifra inferior a la que plantearon inicialmente, cuando los afectados ascendían a 180.
En cuanto a las condiciones pactadas, la multinacional sueca ha ofrecido una indemnización equivalente a la del despido improcedente (33 días de salario por año trabajado con un límite de 24 mensualidades) para los trabajadores de 55 años o menos. Por su parte, para los mayores de 63 años ha ofrecido el mínimo legal, que es de 20 días por año trabajado con un tope de 12 mensualidades.
Así lo ha podido saber Europa Press, quien ha accedido a un comunicado transmitido a la plantilla, donde también proponen, para los trabajadores afectados de entre 56 y 60 años, prejubilaciones con el 70% del salario regulador fijo neto hasta los 63 años. Para los comprendidos entre los 60 y los 63 años, este porcentaje sube hasta el 75%.
“Nos está planteando un periodo muy corto de adscripción voluntaria”
STC, sindicato mayoritario en Ericsson España, está intentando mejorar el acuerdo planteado, debatiendo una medida para los trabajadores de entre 52 y 55 años y planteando la puesta en marcha de planes de recualificación y recolocación y el establecimiento de garantías de empleo.
Del mismo modo, tal y como ha explicado a Europa Press, denuncian que el plazo de adhesión es insuficiente: “La empresa nos está planteando un periodo muy corto de adscripción voluntaria. Transcurrido dicho plazo, y en caso de no cubrirse las salidas previstas, procederá a ejecutar despidos forzosos. Desde STC consideramos que este planteamiento no favorece soluciones menos traumáticas para la plantilla”.
Es por ello que han asegurado que van a trabajar hasta el “último momento” para conseguir mejoras que faciliten la voluntariedad, mediante la adopción de medidas “justas, proporcionadas y acordes” con la realidad económica de la multinacional.
La plantilla actual de Ericsson cuenta con 2.264 trabajadores y, según el sindicato, son “en su gran mayoría ingenieros altamente cualificados, que representan un activo estratégico para el desarrollo tecnológico y la competitividad del país”. Aprovechando el fin de las negociaciones, STC ha convocado concentraciones en la sede central de la compañía en Madrid.