Aunque no es habitual recibir una herencia que no se espera, algunas personas llevan el altruísmo hasta el momento de su muerte, y deciden dejar parte de sus bienes a la comunidad. Y ha sido el caso de un anciano cuya generosidad marcó la vida de sus vecinos, decidiendo dejar todo su patrimonio, valorado en más de un millón de euros, al municipio, con una condición expresamente clara, que el dinero se utilizara en beneficio de las personas mayores de la localidad.
La herencia no fue donación normal, porque el hombre quiso asegurarse de que su patrimonio tuviera un propósito social duradero en la comunidad que lo vio crecer. Así, en su testamento estableció que todo lo que poseía se transfiriera al municipio de Askola (Finlandia) para apoyar a las personas mayores del pueblo una vez que no quedaran herederos directos. Su único hijo había fallecido años antes en un accidente de coche, y su esposa había muerto décadas atrás, según recogen desde el medio local Seura.
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Esa decisión jurídica y personal permitió al pueblo recibir una cuantía que supera con creces los fondos habituales destinados a servicios locales en una comunidad de su tamaño, de apenas 5.000 habitantes. La alcaldesa del municipio destacó que “esta donación tiene un gran significado cuando el municipio tiene cinco mil habitantes”, y que los fondos se están organizando para beneficiar no solo a las generaciones actuales de mayores, sino también a las futuras.
Los fondos se destinarán a dotar al pueblo de más servicios para la vida diaria de las personas mayores
Una parte importante del legado se ha utilizado año para financiar servicios y actividades que mejoran directamente la vida de las personas mayores de Askola. Entre los gastos cubiertos se encuentran:
- Programas semanales de ejercicio para mantener y mejorar la salud física de los mayores.
- Calzado antideslizante, diseñado para reducir el riesgo de caídas, un elemento crucial para la independencia de muchos ancianos.
- Transporte en taxi y servicios de autobús a bajo coste, lo que permite que las personas mayores se desplacen con facilidad a eventos comunitarios o citas médicas.
- Apoyo parcial al salario de personal dedicado a la atención de mayores.
Gracias a estos fondos, los servicios de Tupatuki, un centro de apoyo y dinamización para mayores, han podido no solo continuar, sino ampliarse. Dicho servicio combina actividades sociales, ejercicio, charlas y visitas domiciliarias para promover la seguridad y la participación activa de los mayores en su comunidad.
Condiciones que garantizan el uso racional del legado
El ayuntamiento no dejó la administración de esta herencia al azar. Se creó un grupo de trabajo testamentario encargado de supervisar que los fondos se utilicen de acuerdo con la voluntad del hombre. Este grupo trabaja en coordinación con la administración local para priorizar iniciativas que realmente fortalezcan la vida diaria de los ancianos, incluidas medidas de seguridad en el hogar y actividades que fomenten la socialización y reduzcan la soledad.
Además de los servicios directos, parte del capital también se reserva para necesidades futuras de la comunidad. Esta planificación pretende asegurar que el legado tenga un impacto sostenible y duradero, algo especialmente importante en una población envejecida donde la asistencia adecuada puede marcar la diferencia entre una vida independiente y una dependencia más intensa de servicios externos.